La primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde contará con 300 MW de electrólisis y supondrá una inversión de más de 1.000 millones de euros. Moeve prevé crear más de 8.000 empleos durante su desarrollo.
Moeve ha iniciado en Palos de la Frontera, Huelva, la construcción de la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, un proyecto que la compañía presenta como el mayor de su tipo en Europa y que aspira a situar a España en una posición central en el desarrollo de esta nueva industria energética.
La primera fase, denominada 'Onuba', contará inicialmente con 300 MW de capacidad de electrólisis, con posibilidad de ampliar otros 105 MW, y supondrá una inversión conjunta de más de 1.000 millones de euros, incluida la infraestructura asociada y una planta fotovoltaica destinada al autoconsumo.
Durante las fases de desarrollo, construcción y puesta en marcha, Moeve estima que el proyecto generará más de 8.000 empleos directos, indirectos e inducidos a lo largo de toda la cadena de valor y contribuirá a la actividad de más de 400 pequeñas y medianas empresas y autónomos locales.
"Una vez más, estamos convirtiendo la ambición en una realidad tangible", señaló el consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, citado en un comunicado "Hoy pasamos página de los proyectos piloto de hidrógeno verde para entrar en el capítulo de la construcción a gran escala".
En declaraciones a 'Euronews', Wetselaar ha defendido que 'Onuba' puede contribuir a reforzar el papel de España en la transición energética europea y a reducir la dependencia exterior. "Necesitamos energía europea que esté descarbonizada y producida por nosotros, y eso es exactamente lo que consigue este proyecto", ha explicado.
La compañía prevé que la instalación pueda producir aproximadamente 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año, evitando unas 250.000 toneladas anuales de emisiones de CO₂. El hidrógeno se destinará a apoyar una producción más sostenible de combustibles para el transporte por carretera, aéreo y marítimo, además de contribuir a la descarbonización de otras industrias.
Sánchez celebra la construcción de la planta
El inicio de las obras se ha celebrado este jueves en Palos de la Frontera, en un acto que ha reunido a representantes del Gobierno español, la Comisión Europea, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Palos de la Frontera y Huelva, además de responsables de las empresas implicadas en el proyecto.
Entre los asistentes se encontraban el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera.
El mandatario ha celebrado lo que ha tildado de "oportunidad industrial enorme" que, además de crear empleo, pone de manifiesto que "la transición energética ya mueve inversión", tanto pública como privada.
"Durante décadas, España y Europa han dependido demasiado de la energía que llegaba de otros lugares. Aún lo hacemos. Desgraciadamente, cada crisis internacional nos recuerda el precio enorme que estamos pagando por esa dependencia", comentó durante el evento. "No podemos dejar nuestro suministro a merced de guerras injustificadas, de tensiones ajenas, de intereses geopolíticos legítimos de otras potencias, pero que no son los nuestros, ni, por supuesto, pagar los platos rotos de quienes convierten la energía en una pieza más en sus juegos de poder".
España, en el centro de la producción
Para Moeve, las condiciones de España, y especialmente de Andalucía, ofrecen una ventaja para el desarrollo del hidrógeno verde. La compañía destaca la disponibilidad de energía solar y eólica, el suelo para grandes instalaciones renovables y unas condiciones que permiten producir electricidad renovable a costes competitivos.
"España tiene abundante energía solar, muy buena energía eólica y espacio para construir grandes parques renovables", consideró Wetselaar. A su juicio, dado que la electricidad renovable representa una parte importante del coste de producción del hidrógeno verde, la disponibilidad de recursos renovables puede convertir al país en uno de los principales productores europeos.
El proyecto 'Onuba' está liderado por Moeve, que controla un 51% de la iniciativa. Hy24 y Cofides participan conjuntamente con un 29%, mientras que Enagás Renovable y Alter Enersun controlan el 20% restante.
El proyecto ha sido reconocido por la Unión Europea como Proyecto de Interés Común y ha obtenido 304 millones de euros de financiación del Gobierno español a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea mediante NextGenerationEU.
Un proyecto de 2 GW
'Onuba' constituye la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, que Moeve prevé desarrollar hasta alcanzar 2 GW de capacidad total de electrólisis en sus parques energéticos de Palos de la Frontera y San Roque, en Cádiz.
La compañía pretende además conectar la producción de Huelva con otros centros industriales europeos mediante soluciones de transporte por tubería o por vía marítima. "Queremos escalar esta planta y conectar Huelva con otros centros industriales de Europa", ha explicado Wetselaar.
El desarrollo del hidrógeno se integra en una transformación más amplia de las instalaciones de Moeve en Andalucía. La empresa prevé invertir un total de 2.400 millones de euros en proyectos de transición energética en la región, entre ellos 'Onuba' y una planta de biocombustibles de segunda generación que producirá combustible sostenible de aviación y diésel renovable.
Para Wetselaar, el despliegue de estos proyectos puede tener efectos que vayan más allá de la producción energética. "Si España aumenta la escala, hablamos de miles de empleos, de un impacto significativo en el PIB y, por supuesto, de relevancia política", ha afirmado. A su juicio, la capacidad de producir y exportar energía renovable podría modificar la relación energética de España con el resto de Europa.