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Aumentan los delitos sexuales contra menores en Portugal

Una imagen de archivo de un parque infantil
Una imagen de archivo de un parque infantil Derechos de autor  AP
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Por Ana Filipa Palma
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La APAV ha dado a conocer las cifras de los últimos cuatro años, con un aumento significativo de las situaciones de violencia contra niños y jóvenes, en particular los abusos sexuales.

El 12 de febrero de 2025, una joven de 16 años ingresó en un hospital del distrito de Lisboa acompañada de su madre con lesiones y fuertes indicios de sospecha de violación, que fueron denunciados automáticamente a las autoridades. Casi un mes después, el caso salió a la luz.

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Todo ocurrió tras un encuentro concertado por la joven y un chico, un 'influencer'de 17 años al que la chica conocía y que acabó apareciendo con otros tres amigos, quienes "en un contexto grupal forzaron a la víctima a prácticas sexuales y grabaron los actos, en contra de su voluntad, difundiéndolos en las redes sociales", reza el comunicado difundido en marzo de 2025 por la Policía Judicial (PJ).

El vídeo llegó a superar las 32.000 visualizaciones. Según el escrito de acusación, la víctima accedió a mantener relaciones sexuales con los cuatro hombres, permitiéndoles filmar algunos de los actos, pero tras ser golpeada les pidió que pararan, sin éxito. Más de un año después, el lunes 13 de abril comenzó el juicio en el que, según la Fiscalía, "los acusados están acusados de cometer delitos de violación agravada y 27 delitos de pornografía infantil. Dos de los jóvenes también enfrentan cargos por delitos contra la integridad física".

Este fue uno de los casos que entró en las estadísticas de 2025 de la Asociación de Ayuda a las Víctimas (APAV) relacionados con delitos sexuales. "Este caso está relacionado con la normalización y cierta apología de comportamientos violentos, concretamente la violencia de género y la violencia sexual", explica a 'Euronews' Carla Ferreira, asesora técnica de la junta directiva de la APAV.

Los delitos sexuales han experimentado un "aumento significativo": en 2022 se denunciaron 390 delitos y, en 2025, la APAV registró 864, "lo que corresponde a un aumento del 121,5%", según las estadísticas publicadas la semana pasada. En solo cuatro años, entre 2022 y 2025, la APAV apoyó a 13.039 niños y jóvenes víctimas de delitos y violencia, lo que supone un incremento del 52,4% en este periodo. En 2022, se apoyó a 2.595 niños y jóvenes, y en 2025, a 3.954.

De los casi 24.000 casos en total, 14.778 (61,7%) son de violencia doméstica, seguidos de los delitos sexuales (31,8%) y otras formas de delito y violencia, como el acoso escolar, los delitos contra la integridad física y las amenazas y coacciones, que suponen el 6,5%.

En declaraciones a 'Euronews', Carla Ferreira admite que el aumento puede reflejar un mayor número de denuncias, pero también señala el impacto del contexto digital, como el aumento de la delincuencia en línea. "En el caso de los niños y los jóvenes, estamos hablando esencialmente de situaciones de captación de menores con fines sexuales, lo que se conoce más como 'grooming'. Inicialmente, existe la sensación de que las conversaciones son "inocentes y amistosas, pero luego evolucionan hacia intentos de contacto, tanto físico como online, de carácter sexual", explica.

La pornografía de menores, con el intercambio de contenidos sexuales, a menudo iniciados por los propios jóvenes en redes sociales o internet, también se incluye en este tipo de delitos sexuales denunciados a la APAV. El Informe Anual de Seguridad Interior (RASI) 2025 también hace referencia al aumento de estas cifras, relacionándolas con "la expansión de las plataformas digitales y la dinámica de compartir contenidos ilícitos".

Según el RASI, la distribución de pornografía infantil sigue produciéndose en múltiples canales, entre ellos "en plataformas cifradas, redes de intercambio entre pares y la darknet", pero también se ha producido "una alta prevalencia de la distribución de pornografía en canales y plataformas de comunicación y en servicios de almacenamiento como Instagram, WhatsApp, Telegram, Signal, YouTube, Facebook, Google Drive y Mega".

La RASI también ha destacado un aumento significativo de la coacción a víctimas menores de edad para que compartan contenidos de producción propia, "tras procesos de 'grooming' que tenían lugar en plataformas de juegos y/o redes sociales". En casos como este, como el de la joven de Loures que vio sus vídeos publicitados en las redes sociales, Carla Ferreira señala que es importante "parar este circuito inmediatamente".

"Cuando se habla de violación, no se habla de sexo"

Las violaciones representan el 1,4% de los delitos y formas de violencia cometidos entre 2022 y 2025, lo que supone un aumento del 77,8%. De los 345 delitos de violación, 112 se cometieron el año pasado, según el informe de la APAV. Carla Ferreira, técnica de la APAV, subraya quese utilizaron expresiones "inapropiadas" y aclara que "cuando se habla de violación, no se habla de sexo. El sexo, o la relación sexual, implica consentimiento, por lo que si no hay consentimiento es violación", explica.

Comentarios como este cobran relevancia cuando "casi restan responsabilidad a quienes llevan a cabo estos actos" y "alimentan silencios", contribuyendo a que muchas veces no se realicen nuevas denuncias. "Porque quien escucha estas historias y también ha vivido la misma situación piensa '¿merece la pena denunciar? ¿No seré yo también juzgado en la plaza pública?'", advierte.

El 39,6% de los agresores son el padre o la madre

Carla Ferreira, que también dirige APAV CARE, una red especializada que ofrece apoyo gratuito, confidencial y cualificado a niños y jóvenes de hasta 21 años víctimas de violencia sexual, afirma que uno de los aspectos más preocupantes es que la mayoría de los delitos siguen siendo cometidos por personas cercanas a las víctimas.

"La idea de un agresor desconocido, escondido en otro lugar, no expresa la mayoría de las situaciones", advierte. En el informe estadístico, la APAV revela que entre 2022 y 2025, la mayoría de los agresores fueron identificados como hombres (61,9%), y en el 39,6% de las situaciones, el agresor fue la madre o el padre, seguido de la madrastra/padrastro (7,7%). "Es importante recordar que la violencia sigue ocurriendo dentro de casa, esencialmente por personas que el niño conoce y que están en su círculo cotidiano", advierte Carla Ferreira.

'El abuso sexual a niños y jóvenes no tiene por qué ser un secreto'
'El abuso sexual a niños y jóvenes no tiene por qué ser un secreto' APAV

Dentro de la tipología de delitos sexuales, solo en el 'grooming' la mayoría no es cometido por personas cercanas. Sin embargo, en la pornografía infantil, "lo online y lo offline empiezan a fusionarse y no es tan raro que haya contextos de abuso físico, en términos sexuales, en los que también se comparten fotografías", explica. Más de la mitad de las víctimas son mujeres (59,4%) y el 39,9% hombres.

"En cuanto a la edad, hay una mayor incidencia entre los 11 y los 14 años (30,9%), seguida de la franja de 6 a 10 años (26,9%), los niños de 0 a 5 años (20,3%) y los jóvenes de 15 a 17 años (21,9%)", revela la estadística, aunque la APAV subraya que estas cifras se refieren al momento de la denuncia y no necesariamente al momento en que se produjo el delito.

Según la asociación, muchas víctimas solo reconocen y denuncian las situaciones de abuso más tarde, "ya sea por cuestiones de desarrollo social, psicológico y lingüístico, o por la capacidad de interactuar con otros niños en otros contextos, empiezan a darse cuenta de que quizás hay experiencias que tuvieron antes que no son normativas", explica la asesora técnica. Carla Ferreira también señala que más del 55% de los casos son situaciones de violencia continuada, con más de un suceso.

"No podemos decir que hay personas que nunca serán víctimas"

Carla Ferreira menciona el uso de teléfonos móviles por parte de niños y jóvenes como un factor de riesgo añadido. "Por muy atentos que estemos, puede ocurrir", recuerda, y menciona casos de padres que se han puesto en contacto con la APAV para pedir ayuda, seguros de que supervisarían a sus hijos cuando utilizaran los dispositivos.

"Hay que actuar de forma proactiva, no solo instalar un software de control parental, sino también, como familia, abrir espacios de diálogo, para que el niño sepa que si algo va mal, hay figuras de apoyo ahí", explica. Insiste en la importancia de la educación preventiva, mediante la introducción progresiva de temas relacionados con la seguridad y el riesgo, adecuados a la edad del niño.

Y, además de las conversaciones, la experta hace hincapié en la acogida y en la presencia de una figura de seguridad, fuera o dentro de la familia, para que el niño o joven no se sienta solo si ocurre algo. "Ya sea porque han roto un lápiz en el colegio o porque les han tocado en una zona que sus padres les han enseñado que no se debe tocar, sea quien sea, los niños necesitan saber a quién pueden acudir para pedir ayuda".

El contexto escolar también se considera un factor determinante, tanto en la prevención como en la identificación de los casos. "Es muy importante que la prevención empiece a formar parte de este circuito de forma regular y universal, para que los niños, desde Mirandela hasta Sines, tengan exactamente la misma información científicamente válida proporcionada por las organizaciones académicas", subraya Carla Ferreira.

La APAV también defiende la necesidad de formar a los profesionales para atender las reclamaciones. "Si la escuela tiene cifras de referencia para estos niños, si ayuda a trabajar en estos temas, a menudo tenemos revelaciones en este contexto", explica.

En caso de sospecha, Carla Ferreira advierte de la importancia de remitir rápidamente los casos a las autoridades competentes y de que estos procedimientos sean conocidos por todos los miembros de la comunidad escolar. "¿Pero estás seguro de que realmente ocurrió así? No es el profesor, el funcionario o el psicólogo escolar quien tiene que saber si el niño dice la verdad. El primer número que hay que marcar es el de la Polícia Judicial, que investiga los delitos sexuales", explica.

La gerente de APAV Care también afirma que es esencial evitar desvalorizar el relato del niño. "Cuando un niño dice: 'Esto pasó con mi abuelo' y el adulto responde: 'Has visto muchas películas. Yo lo conozco, no puedo creer lo que estás diciendo'... se acabó: ese niño no volverá a abrirse, o lo hará dentro de 10 años, cuando tenga edad suficiente para entender lo que pasó y que necesita ayuda", explica.

"Son pequeñas cosas que marcan la diferencia entre tener 1.000 o 13.000 niños a nuestro cargo", subraya. Muchos jóvenes empiezan a buscar ayuda por iniciativa propia "sobre todo a través de la línea Internet Seguro, gestionada por la APAV desde 2019", señala. La mayoría de las denuncias a través de estos canales se refieren a situaciones de violencia doméstica, pero sobre todo a casos de 'grooming' o intentos de extorsión sexual a través de imágenes.

Además del apoyo psicológico y emocional, con un seguimiento a largo plazo, los técnicos de APAV también acompañan con frecuencia a las víctimas a los juzgados, ayudándolas a ejercer sus derechos y garantizando la seguridad en su contacto con la justicia, señala Carla. El trabajo de la asociación se lleva a cabo en red con otras organizaciones, como la Policía Judicial, los tribunales y las Comisiones de Protección de la Infancia y la Juventud (CPCJ).

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