Donald Trump estudia redistribuir las tropas de EE.UU. en Europa, una medida que podría afectar a países como Alemania, Polonia o España y reabrir el debate sobre las bases militares estadounidenses.
Según un informe del 'The Wall Street Journal' (WSJ), el presidente estadounidense, Donald Trump, está considerando la posibilidad de redistribuir tropas en Europa. En él se señala que podría reducirse el número de soldados en aquellos países que, a juicio del mandatario, no respaldan suficientemente la postura de Estados Unidos e Israel frente a Irán. En consecuencia, no se descarta el cierre de al menos una base militar estadounidense en el continente, por ejemplo, en Alemania o España.
Por el momento, no está claro qué instalación podría verse afectada ni si el presidente llevará a cabo esta medida. En una entrevista con el portal polaco Onet, el exjefe del servicio de inteligencia exterior de Polonia, Andrzej Derlatka, considera que el traslado de una gran base es técnicamente viable, pero poco probable.
A su juicio, el cierre de la base española de Rota resulta inviable debido a su ubicación geográfica. Asimismo, trasladar la mayor base estadounidense en Europa, la de Ramstein, en Renania-Palatinado, tardaría al menos entre dos y tres años y supondría un coste aproximado de 100.000 millones de euros. Ambas instalaciones se consideran esenciales para las operaciones estadounidenses en Oriente Próximo, por lo que Derlatka califica la amenaza de Trump de "alarmista".
Según el presidente polaco, Karol Nawrocki, actualmente hay unos 10.000 soldados estadounidenses estacionados en Polonia, frente a unos 37.000 en Alemania. En declaraciones a 'Euronews', el exministro polaco de Defensa, Janusz Onyszkiewicz, subrayó que, aunque a Polonia "por supuesto le gustaría tener más tropas", cualquier redespliegue no debería hacerse a expensas de Alemania o España. En su opinión, las declaraciones de Trump deben interpretarse "más como una señal política y un instrumento de presión".
Además, Onyszkiewicz recuerda que Estados Unidos mantiene en Europa un número limitado de fuerzas terrestres permanentes, es decir, unidades de combate de primera línea. "Básicamente, hablamos de un regimiento de caballería en Alemania y de una brigada aerotransportada en Italia, orientada principalmente hacia el flanco sur más que hacia la región centro-norte, que incluye Polonia y los países bálticos", explicó.
¿Qué tipo de tropas podrían verse afectadas?
Otro aspecto clave, según Onyszkiewicz, es la naturaleza de los despliegues: si serían rotatorios o permanentes. En este último caso, advierte, sería necesario desarrollar infraestructuras adecuadas. "Si una unidad se establece de forma permanente, los soldados deben poder trasladar a sus familias, lo que implica la construcción de escuelas y otros servicios. En la práctica, habría que crear una pequeña ciudad", señala, aludiendo a un caso similar en Lituania.
Hace aproximadamente tres años, Alemania decidió desplegar una brigada de combate en Pabradė, a unos 30 kilómetros de la frontera con Bielorrusia. El objetivo es trasladar allí a unos 5.000 militares antes de 2027. Para ello, no solo se están construyendo cuarteles, sino también viviendas, guarderías, una escuela y diversas infraestructuras: en cierto modo, una pequeña comunidad alemana en Vilna.
"Nos enfrentaríamos al mismo reto", reconoce Onyszkiewicz. Aunque admite que podría ser deseable, advierte de que no sería ni fácil ni barato: levantar una infraestructura de este tipo implica costes extremadamente elevados. En el caso de la brigada alemana en Lituania, el gasto total se estima en unos 11.000 millones de euros. Alemania financia las tropas y el equipamiento, mientras que Lituania asume el coste de la infraestructura.
Según el exministro, si Estados Unidos decidiera estacionar una brigada en Polonia, sería este país quien tendría que asumir dichos gastos. "No es un asunto menor", subraya, al recordar que una brigada blindada no solo incluye personal militar, sino también alrededor de un centenar de tanques, un número similar de vehículos blindados y una gran cantidad de equipamiento adicional, que idealmente debe almacenarse en instalaciones cubiertas debido al clima de la región.
Actualmente, no hay brigadas acorazadas estadounidenses estacionadas de forma permanente ni en la base aérea de Ramstein ni en la de Rota. Aunque existen unidades de este tipo en Europa, operan de manera rotatoria y se distribuyen en distintos puntos, principalmente en Polonia y Alemania, a lo largo del flanco oriental de la OTAN.
Un redespliegue hacia países "leales", poco probable
En este contexto, Onyszkiewicz considera más plausible que Estados Unidos refuerce el almacenamiento de material militar en Polonia en lugar de desplegar una brigada completa. Esto permitiría trasladar rápidamente al personal en caso de crisis.
"Transportar una brigada blindada completa requiere unos 20 trenes y más de un centenar de camiones. Si el material ya está sobre el terreno, basta con desplegar a los soldados, lo que acelera considerablemente el proceso", explicó a 'Euronews'. También ve posible un aumento de las rotaciones de tropas.
En caso de un nuevo despliegue, añade, lo más probable sería que se tratara de unidades ya estacionadas en Alemania, dado que están adaptadas a la región. Por todo ello, el cierre de la base aérea de Ramstein no resultaría beneficioso para Estados Unidos. Desde esta instalación se coordinan operaciones clave, como el control de drones y misiles en Oriente Próximo, gracias a infraestructuras de comunicación y retransmisión de datos vía satélite.
El control directo desde territorio estadounidense sería demasiado lento debido a la distancia, por lo que Ramstein actúa como nodo intermedio para la transmisión y el análisis de datos, según el diario alemán 'Frankfurter Allgemeine Zeitung'. Además, la región alberga otras instalaciones estratégicas, como la base aérea de Spangdahlem, el Centro Médico Regional de Landstuhl y armamento nuclear estadounidense en Büchel.