La secretaria de Trabajo de Trump es el tercer miembro del Gabinete que abandona la Administración en menos de dos meses, tras las salidas de Kristi Noem y Pam Bondi.
La secretaria de Trabajo de EE.UU., Lori Chávez-DeRemer, ha abandonado el Gabinete de Donald Trump, según un asesor de la Casa Blanca, tras múltiples acusaciones de abuso de poder, entre ellas mantener una relación con un subordinado y consumir alcohol en el trabajo.
Chávez-DeRemer es el tercer miembro del Gabinete que deja su puesto después de que Trump despidiera a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en marzo, y destituyera a la fiscal general, Pam Bondi, a principios de este mes.
En una declaración publicada en redes sociales, Chávez-DeRemer elogió a Trump: "Estoy orgullosa de que hayamos logrado avances significativos en la misión del presidente de cerrar la brecha entre empresas y trabajadores y poner siempre al trabajador estadounidense en primer lugar".
A diferencia de otras salidas recientes, el anuncio no lo hizo el propio presidente, sino un asesor de la Casa Blanca. Steven Cheung, director de comunicaciones, confirmó la noticia a última hora del lunes.
"La secretaria de Trabajo, Lori Chávez-DeRemer, dejará la Administración para ocupar un puesto en el sector privado", escribió Cheung en una publicación en X. "Ha hecho un trabajo extraordinario protegiendo a los trabajadores estadounidenses y promoviendo prácticas laborales justas".
Cheung añadió que Keith Sonderling, subsecretario de Trabajo en funciones, asumirá el cargo de manera interina.
Acusaciones de mala conducta
La salida de Chávez-DeRemer se produce tras una serie de denuncias que comenzaron a trascender en enero, cuando se supo que estaba siendo investigada.
La semana pasada, un informe de 'The New York Times' reveló que el inspector general del Departamento de Trabajo revisaba material que apuntaba a que Chávez-DeRemer, junto a miembros de su equipo y familiares, enviaba con frecuencia mensajes y solicitudes personales a empleados jóvenes.
Según ese mismo medio, su marido, Shawn DeRemer, y su padre, Richard Chávez, intercambiaron mensajes con trabajadoras del departamento. Algunas de ellas habrían recibido instrucciones para prestar atención a su familia, de acuerdo con fuentes familiarizadas con la investigación.
Estas revelaciones forman parte de una investigación más amplia sobre su gestión. Una denuncia presentada ante el inspector general también la acusaba de mantener una relación con un subordinado.
La exsecretaria se defendió en su declaración del lunes, acusando a los medios de parcialidad y de impulsar una campaña en su contra.
"Las acusaciones contra mí, mi familia y mi equipo han sido promovidas por actores del llamado 'Estado profundo', en coordinación con medios de comunicación sesgados, con el objetivo de socavar la agenda del presidente", afirmó.
Aunque en un primer momento tanto la Casa Blanca como el Departamento de Trabajo calificaron las denuncias de infundadas, su posición se fue matizando a medida que surgían nuevas acusaciones, y su continuidad en el cargo quedó en entredicho en Washington.
Al menos cuatro funcionarios del Departamento de Trabajo han abandonado ya sus puestos en el marco de la investigación, entre ellos su antiguo jefe de gabinete y su adjunto, así como un miembro de su equipo de seguridad, con quien presuntamente mantenía la relación.
Balance en el cargo
Más allá de la polémica, Chávez-DeRemer había mantenido un perfil relativamente bajo dentro del Gabinete, aunque impulsó medidas clave de la agenda desreguladora de la Administración.
El año pasado, el Departamento de Trabajo revisó o derogó más de 60 normativas laborales consideradas obsoletas, incluidas regulaciones sobre salario mínimo para trabajadores sanitarios a domicilio y personas con discapacidad, así como normas sobre exposición a sustancias nocivas y seguridad en las minas.
Estas decisiones suscitaron críticas por parte de sindicatos y expertos en seguridad laboral. En su despedida, Chávez-DeRemer aseguró que seguirá defendiendo a los trabajadores estadounidenses: "Aunque mi etapa en la Administración llega a su fin, continuaré luchando por ellos".