El anuncio de Donald Trump se produce después de que Irán dijera anteriormente que no enviaría una delegación para participar en la segunda ronda de conversaciones de paz de alto nivel en Islamabad que estaban previstas para el lunes mientras siga el bloqueo en Ormuz.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado este lunes que Estados Unidos no levantará el bloqueo a los puertos iraníes hasta que Teherán acepte un acuerdo de paz para poner fin a la guerra.
"EL BLOQUEO, que no levantaremos hasta que haya un 'ACUERDO', está destruyendo absolutamente a Irán", dijo Trump en un post en las redes sociales. "Están perdiendo 500 millones de dólares (424 millones de euros) al día, una cifra insostenible, incluso a corto plazo", comentó el presidente estadounidense.
El tráfico se ha vuelto a paralizar en el estrecho de Ormuz, ya que tanto Teherán como Washington imponen bloqueos por separado. El anuncio de Trump se produce después de que Irán dijera anteriormente que no enviaría una delegación para participar en la segunda ronda de conversaciones de paz de alto nivel en Islamabad que estaban previstas para el lunes mientras continue el bloqueo estadounidense en Ormuz. Por su lado, EE.UU. ha enviado al vicepresidente JD Vance a Pakistán para la segunda ronda de diálogo con Irán.
Esa decisión se produjo después de que Estados Unidos atacara e incautara el domingo un carguero de bandera iraní que, según dijo, había intentado eludir su bloqueo naval cerca del estrecho de Ormuz.
El mando militar conjunto de Teherán prometió responder, poniendo en entredicho el destino de un frágil alto el fuego días antes de que expire. El barco fue el primero interceptado por la Marina estadounidense desde que la semana pasada comenzó a bloquear los puertos iraníes en respuesta al cierre por Teherán de la estratégica vía marítima desde que estalló la guerra entre Estados Unidos e Israel contra el país el 28 de febrero.
Irán dice que el abordaje armado del carguero constituyó una violación de la frágil tregua y un "acto de piratería". En un post en las redes sociales, Trump dijo que un destructor de misiles guiados de la Marina estadounidense en el Golfo de Omán advirtió al buque de bandera iraní, el Touska, que se detuviera y luego "los detuvo en seco haciendo un agujero en la sala de máquinas".
Los marines estadounidenses custodiaban el buque y estaban "viendo lo que había a bordo". No estaba claro si había heridos. El Mando Central de EE.UU., que no respondió a las preguntas, dijo que el destructor había emitido "repetidas advertencias durante un período de seis horas."
El suceso volvió a disparar los precios del petróleo, profundizando una crisis mundial de precios energéticos ya de por sí grave, una de las peores en décadas. El crudo Brent, el estándar internacional, comenzó a cotizar a 95 dólares (80 euros) el barril a primera hora del lunes, una subida con respecto a su precio, que osciló entre 91-92 dólares (77-78 euros) durante la mayor parte del alto el fuego.
La medida ha aumentado la incertidumbre sobre el destino de la guerra, que Trump había afirmado en repetidas ocasiones en los últimos días que estaba "a punto de terminar", pero ahora pone en entredicho su anterior declaración sobre nuevas conversaciones con Irán en Pakistán.
Minutos después de que se anunciara el apresamiento del barco, los medios estatales iraníes informaron de la conversación telefónica mantenida por el presidente Masoud Pezeshkian con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, a primera hora del domingo.
Las acciones de Estados Unidos, como la intimidación y el comportamiento poco razonable, han aumentado las sospechas de que Washington repita patrones anteriores y "traicione la diplomacia", según los informes citados por Pezeshkian.