El ministerio de Exteriores llama a consultas al diplomático establecido en Roma tras los insultos de Vladimir Solovyev a la primera ministra. De nuevo, todo el arco parlamentario -incluyendo a los demócratas de Schlein- ha salido en tromba a defenderla.
El Ministerio de Asuntos Exteriores italiano ha convocado al embajador ruso tras las palabras del propagandista Vladimir Solovyev a Giorgia Meloni este martes, calificadas como "extremadamente graves y ofensivas".
Solovyev, durante la emisión de 'Polnyj Kontakt', calificó a la primera ministra italiana como "fascista" y "comadreja", congelando una vez más las relaciones entre los dos países, ya tensas por el apoyo de Italia a Ucrania y las duras declaraciones del año pasado de la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Moscú, Maria Zakharova, contra el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella.
El presentador llamó calificó a la líder de Hermanos de Italia de "fascista, idiota patente, mala comadreja" y utilizó en italiano el término "PuttaMeloni". Además de insultos personales, acusó a la premier de haber "traicionado a Trump, a quien había jurado lealtad previamente", calificando sus acciones de "vergüenza para la raza humana".
Entre los parlamentarios se ha producido una condena y solidaridad unánimes para Meloni. Entre otros, Giuseppe Conte (Movimento Cinco Estrellas) declaró que los insultos eran "incalificables".
"Queremos recordar al régimen ruso y a sus corifeos que quienes insultan a los representantes de las instituciones italianas ofenden a todo el país, y no lo aceptamos", añadió la secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein, repitiendo su estrategia de apoyar a su rival política tras también ser criticada recientemente por Donald Trump.
No es la primera vez que se producen enfrentamientos verbales entre las autoridades moscovitas e italianas. El pasado noviembre, el embajador ruso en Italia, Alexey Paramonov, fue convocado después de que la portavoz Zakharova especulara sobre el derrumbe de la Torre dei Conti en Roma.
Anteriormente, Zakharova había apuntado al presidente de la República, Sergio Mattarella. En febrero de 2025, le había acusado de "paralelismos históricos escandalosos y francamente falsos", después de que el presidente comparara la invasión rusa de Ucrania con un proyecto del Tercer Reich en Europa, durante un discurso en la Universidad de Aix-Marsella.
Un mes después, Mattarella declaró en el Memorial de la Paz de Hiroshima que Moscú era "el promotor de una narrativa nuclear renovada y peligrosa", palabras que la portavoz tachó de "desinformación y mentiras", en un clima de creciente hostilidad diplomática que caracteriza ahora las relaciones bilaterales.