La Comisión Europea anunció el miércoles un nuevo "observatorio del combustible" para vigilar las reservas de combustible de aviación y evitar que los países de la UE acaparen combustible a costa de otros.
El principal responsable de energía de la Unión Europea advirtió el miércoles de que la grave crisis energética desencadenada por Estados Unidos e Israel contra Irán probablemente hará subir los precios durante meses, si no años.
El comisario de Energía de la UE, Dan Jørgensen, subrayó que el impacto será duradero, más que un breve o leve repunte de los costes. Señaló que la guerra está costando a Europa 500 millones de euros (unos 600 millones de dólares) al día, y advirtió de que se avecinan "meses muy difíciles, o incluso años".
La repentina pérdida del 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural a través del estrecho de Ormuz ha desatado la volatilidad de los precios, incluso si los países de la UE consiguen asegurar el suministro energético.
En declaraciones a la prensa, Jørgensen añadió que los gobiernos de la UE siguen "muy preocupados" por la posible escasez de combustible para aviones, sobre todo ahora que se acerca la temporada alta de turismo.
"Incluso en el mejor de los casos, la situación sigue siendo mala", dijo sobre la crisis actual, señalando los daños causados a las infraestructuras energéticas en Oriente Medio y el tiempo que llevaría repararlas y reanudar la producción a los niveles anteriores al conflicto.
Las declaraciones de Jørgensen se produjeron un día después de que los ministros europeos de Transporte compartieran planes para asegurar el suministro de combustible de aviación desde Estados Unidos en medio de una posible escasez en todo el continente, aunque los líderes de la UE sostienen que la seguridad del suministro es actualmente segura y la posible escasez podría sentirse de forma diferente en los distintos Estados miembros.
La Comisión anunció el miércoles un nuevo "observatorio del combustible" para vigilar las reservas de combustible de aviación y evitar que los países de la UE acaparen combustible a costa de otros.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió recientemente de la escasez de combustible para aviones en Europa, afirmación respaldada por varias compañías aéreas europeas, que señalaron que podría provocar cancelaciones de vuelos.
Sin embargo, hasta ahora la Comisión Europea ha restado importancia a la advertencia, alegando que las cancelaciones de vuelos "no tienen nada que ver" con la escasez, sino con la propia rentabilidad de las compañías aéreas.