En el marco de este grupo operativo, Europol colabora con las fuerzas policiales de 11 países y ha identificado a más de 1.400 personas vinculadas a la "violencia como servicio".
Un grupo de trabajo internacional creado para combatir la "violencia como servicio" ha permitido 280 detenciones en su primer año, según informó el miércoles Europol.
Las detenciones reflejan una tendencia creciente en Europa: delincuentes que contratan a otras personas, muchas de ellas jóvenes, a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería para cometer actos violentos, desde agresiones hasta asesinatos.
"La violencia ya no se limita a actos aislados o a dinámicas locales. Se ofrece cada vez más como un servicio: accesible, escalable e impulsado por ecosistemas en línea que permiten el reclutamiento, la coordinación y la ejecución a través de las fronteras", señaló Europol en un comunicado.
El grupo, bautizado como Grimm y puesto en marcha en abril de 2025, es una iniciativa conjunta entre Europol y 11 países europeos para hacer frente a este fenómeno. En su primer año de actividad, identificó a más de 1.400 personas vinculadas a este tipo de criminalidad.
Entre los detenidos figura un neerlandés acusado de actuar como conductor de huida de dos menores implicados en una serie de explosiones registradas en Alemania en julio y agosto de 2025.
En enero, otro menor fue arrestado en Suecia por su presunta implicación en un tiroteo frente a una prisión en la ciudad neerlandesa de Alphen aan den Rijn.
Además, Europol ha difundido información en el portal europeo de los más buscados sobre tres hombres vinculados a estas redes, dos de Suecia y uno de Alemania, reclamados por delitos como asesinato, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
Hay que hacer más
Las fuerzas de seguridad han mantenido reuniones con empresas tecnológicas como Google, Meta, TikTok y Snapchat para frenar la captación de jóvenes.
"Es un avance positivo. Al mismo tiempo, hay plataformas que todavía no se sientan a la mesa. Hay que hacer más", afirmó Theodor Smedius, superintendente del Departamento Nacional de Operaciones de la Policía sueca.
El fenómeno preocupa especialmente en Suecia, donde las bandas recurren cada vez más a menores que no han alcanzado la edad penal.
Según la legislación sueca, los menores de 15 años no pueden ser procesados y quedan bajo la responsabilidad de los servicios sociales, lo que los convierte en un objetivo para las organizaciones criminales.
El grupo operativo Grimm reúne a Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Finlandia, Islandia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido y Suecia.