El uso de VPN se dispara en Rusia mientras cae la audiencia de las plataformas que las bloquean. Solo en marzo, las descargas de estas aplicaciones alcanzaron los 9,2 millones, 14 veces más que en el mismo mes del año anterior.
En respuesta al bloqueo de sitios web y servicios de mensajería por parte de las autoridades rusas, los ciudadanos recurren cada vez más a las redes privadas virtuales (VPN). Así lo reflejan los datos del servicio de análisis Digital Budget, citados por el diario 'Kommersant'.
Entre marzo del año pasado y marzo de este año se registraron 35,7 millones de descargas de aplicaciones de VPN a través de Google Play. De ese total, 21,27 millones corresponden únicamente al primer trimestre de 2026. Solo el mes pasado, los usuarios rusos descargaron este tipo de aplicaciones 9,2 millones de veces, una cifra 14 veces superior a la del mismo periodo del año anterior.
Por su parte, la plataforma de análisis Sensor Tower señala que, a finales de 2025, los cinco servicios de VPN más populares en Rusia alcanzaron los 7,3 millones de usuarios activos.
Censura en Runet y restricciones crecientes
Desde el inicio de la guerra en Ucrania, las autoridades rusas han intensificado progresivamente el control sobre Runet, el segmento ruso de internet, limitando el acceso a la información. Entre otras medidas, han bloqueado numerosos medios de comunicación, restringido el acceso a sus páginas web y prohibido plataformas como Facebook e Instagram, calificadas como organizaciones extremistas. También han ralentizado YouTube y han intentado bloquear Telegram.
A partir de diciembre de 2024, comenzaron a producirse cortes selectivos de internet móvil, que se han ido ampliando con el tiempo. En la primavera de 2026, estas interrupciones se intensificaron hasta afectar de forma significativa a la conectividad en todo el país, dejando prácticamente inaccesibles servicios de mensajería, aplicaciones bancarias y plataformas digitales. Las autoridades justificaron estas medidas aludiendo a una supuesta "amenaza terrorista".
En este contexto, solo los recursos incluidos en la denominada 'lista blanca' continúan funcionando con normalidad. Se trata de un conjunto de unos 500 sitios web accesibles durante los bloqueos, entre los que figuran servicios estatales como Gosuslugi, la red social VKontakte y el mensajero nacional Max.
La respuesta de los usuarios y nuevas restricciones
Ante estas limitaciones, muchos usuarios han optado por utilizar VPN, herramientas que permiten eludir las restricciones al ocultar la dirección IP y redirigir el tráfico a servidores externos.
Las autoridades han reaccionado endureciendo aún más las medidas. El 15 de abril, por orden del Ministerio de Desarrollo Digital, las plataformas incluidas en la lista blanca comenzaron a bloquear el acceso a los usuarios que tenían activada una VPN.
Asimismo, el regulador Roskomnadzor exigió a Google y Apple la retirada de aplicaciones destinadas a sortear los bloqueos. Según la organización Apple Censorship, a finales de abril al menos 116 servicios de VPN estaban bloqueados en la App Store rusa. Además, algunos operadores de telefonía han dejado de aceptar pagos por servicios de cifrado de tráfico.
Impacto económico y social
Pese a estas restricciones, todo apunta a que los usuarios no están dispuestos a renunciar al uso de VPN. De hecho, las medidas de control digital están teniendo efectos secundarios. Según Anatoly Denisov, director operativo de Runet Rating, las plataformas que bloquean a usuarios con VPN están perdiendo audiencia y, en el caso de los comercios electrónicos, también ventas.
Algunos analistas señalan además que el endurecimiento del control de internet podría estar influyendo en la percepción pública del Gobierno. En las últimas semanas, encuestas del centro estatal VTsIOM han reflejado un descenso continuado en los niveles de confianza en Vladímir Putin.
Críticas desde el poder
Las autoridades han criticado abiertamente el uso de estas herramientas. El jefe del Consejo Presidencial de Derechos Humanos, Valery Fadeyev, acusó a los usuarios de VPN de buscar información procedente de "fuentes enemigas".
"Meduza o Dozhd no representan otro punto de vista, sino el punto de vista del enemigo", afirmó en declaraciones recogidas por medios estatales. Según Fadeyev, quienes utilizan VPN no buscan diversidad informativa, sino "lo que dice el enemigo", algo que calificó de "antinatural".
El responsable también defendió el uso del mensajero nacional Max, impulsado por las autoridades, asegurando que "funciona bien" pese a la percepción negativa de parte de la población.