Pocos días antes del desfile ruso del Día de la Victoria, una aeronave no tripulada alcanzó un edificio residencial en Moscú, a pocos kilómetros de la sede del Gobierno ruso, así como del Ministerio de Defensa.
Ucrania lanzó la noche del lunes un ataque con drones sobre Moscú que alcanzó un edificio residencial de la capital rusa, según informaron los canales locales de Telegram. Salvo el alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, las autoridades rusas no hicieron muchos comentarios sobre el incidente.
En una publicación en una plataforma de medios sociales controlada por el Kremlin, Sobyanin confirmó el ataque, afirmando que no se habían producido víctimas. También aseguró que la defensa antiaérea interceptó el dron "lanzado contra Moscú".
Vídeos publicados en las redes sociales muestran un dron volando a baja altura en dirección a Moscú poco después de la medianoche. Los residentes dijeron haber oído fuertes explosiones en la capital poco después.
Según las fotos que circulan por las redes sociales, se aprecian daños en los pisos superiores de un rascacielos de la ciudad, al parecer la Torre Mosfilm, un edificio de alto standing situado al oeste del centro de la ciudad. También hay fotos que muestran restos de drones esparcidos por la calle mientras los equipos de emergencia trabajan en el lugar.
Al parecer, el atentado tuvo lugar a unos siete kilómetros al oeste del Kremlin y de la céntrica Plaza Roja de la ciudad, y a tres kilómetros del edificio del Ministerio de Defensa ruso.
Medidas de seguridad sin precedentes
No sólo se trata de uno de los ataques más graves contra la capital rusa, sino que además se produce a escasos días del desfile del Día de la Victoria, el 9 de mayo. Las autoridades rusas han reforzado considerablemente las medidas de seguridad en Moscú en vísperas de la parada militar.
Según el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, los preparativos para el desfile se están llevando a cabo "en un modo más parecido a un bloqueo militar que a una celebración", con cortes de comunicación en todo Moscú durante esta semana. En algunos canales de Telegram rusos se afirma que cientos de sistemas de defensa antiaérea han sido trasladados a la capital rusa.
Además del refuerzo de la seguridad, el Kremlin también propuso un alto el fuego con motivo del desfile del Día de la Victoria. La propuesta de Moscú sólo le fue comunicada al Gobierno estadounidense, puesto que los funcionarios rusos siguen negándose a establecer contacto directo con Kiev.
Rusia ya había anunciado un breve alto el fuego con motivo de la Pascua a principios de abril. Para las autoridades rusas, el Día de la Victoria tiene el mismo significado simbólico. Más que una fiesta de la victoria, el 9 de mayo se ha convertido para la Rusia de Vladímir Putin en una de las fiestas más importantes y una demostración pública del poder militar del Kremlin.
Este año, el espectáculo se reducirá considerablemente, según ha adelantado Moscú. El desfile del Día de la Victoria no contará con vehículos militares ni cadetes debido a lo que el Kremlin describió como "la situación operativa actual".