El CIS apunta a una victoria holgada de la derecha en Andalucía, pero la recta final de campaña deja escenas, mensajes y tropiezos que marcan a PP, PSOE, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía en la pugna por cada voto decisivo.
La recta final de la campaña electoral en Andalucía llega con un claro favorito en las encuestas, pero también cargada de imágenes, mensajes y polémicas que han marcado el pulso político de los últimos días, antes de los comicios del próximo domingo.
Según el último barómetro preelectoral del CIS, el PP de Juanma Moreno volvería a imponerse con claridad el 17 de mayo, rozando de nuevo la mayoría absoluta, mientras que PSOE y Vox se disputarían la segunda posición y las formaciones de la izquierda alternativa pelean por no quedar fuera en la batalla de los restos. En ese escenario ajustado, cada gesto cuenta.
En concreto, el CIS dibuja un claro escenario de ventaja para el Partido Popular con una estimación de voto del 43,6 %, muy por delante de sus rivales. El Partido Socialista Obrero Español se sitúa como segunda fuerza con un 25,8 %, seguido de Vox con un 10,3 %, mientras que formaciones de la izquierda alternativa como Adelante Andalucía y Por Andalucía obtienen estimaciones de 8,5 % y 6,9 %, respectivamente.
PP: Estabilidad, mayoría y vídeos virales
El Partido Popular afronta el final de campaña con todas las encuestas a favor y un mensaje reiterado de concentración del voto. Moreno ha insistido en que no basta con ganar, sino que es necesario lograr una mayoría "suficiente" para garantizar estabilidad y evitar depender de terceros.
Ese discurso institucional ha convivido con una campaña muy personalista, marcada por vídeos distendidos y escenas cotidianas que sus rivales han caricaturizado, desde su ya tradicional posado junto a una vaca -aunque en este caso no haya sido el animal de costumbre, sino una descendiente- hasta mensajes pensados para redes sociales, convertidos ya en munición electoral.
PSOE: Movilizar a quien duda, pese a los deslices
El PSOE ha centrado su cierre de campaña en un llamamiento directo a la movilización. María Jesús Montero ha apelado a mujeres, jóvenes y clase media, defendiendo que el voto socialista es la garantía de los servicios públicos y de los derechos sociales.
Frente a la imagen de tranquilidad que proyecta el PP, el PSOE ha buscado activar a un electorado que reconoce desmovilizado, advirtiendo de que la holgura de Moreno puede traducirse en recortes y en una política más cercana a la derecha dura. Sin embargo, el haberse referido a la muerte de dos guardias civiles en una operación contra el narcotráfico como "accidentes laborales" ha empañado el final de su campaña.
Vox: Presión y advertencias
Vox encara el final de campaña reivindicando su papel como actor decisivo. Su líder, Santiago Abascal, ha dejado claro que no "regalará" su apoyo tras los comicios y ha cargado tanto contra el PP como contra el PSOE.
El partido insiste en que el llamado voto útil es una excusa de quienes "no ofrecen nada concreto", mientras endurece su discurso sobre inmigración, fiscalidad y "prioridad nacional" para mantener su espacio.
Adelante Andalucía: La careta y la alegría
Adelante Andalucía ha hecho de la confrontación directa su seña de identidad. José Ignacio García ha asegurado haber "quitado la careta" tanto a Moreno como a Vox, acusando al primero de frivolizar la política y al segundo de perseguir únicamente intereses económicos.
La formación ha reivindicado una campaña basada en la alegría y la militancia, presentándose como el voto útil de la izquierda para frenar a la derecha en las ocho provincias.
Por Andalucía: Campaña limpia y propositiva
Por su parte, Por Andalucía ha defendido una campaña "de menos a más", centrada en propuestas y alejada del ruido. Antonio Maíllo ha denunciado el "juego sucio" del PP y el uso del miedo como herramienta electoral.
En una recta final dominada por gestos y polémicas, la coalición busca diferenciarse como una opción serena en un Parlamento donde cada escaño puede decidirse por apenas unos miles de votos.