La guerra con Irán, en la que los aliados de Estados Unidos gastaron grandes cantidades de munición antiaérea para proteger instalaciones en el Golfo, ha agravado la escasez a la que se enfrenta Ucrania desde el inicio de la contienda.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha solicitado a Estados Unidos más munición para sus sistemas de defensa antiaérea Patriot con el fin de contrarrestar los misiles balísticos rusos, según un documento consultado el miércoles por la agencia de noticias AFP.
La petición pone de relieve la casi total dependencia de Ucrania de sus aliados occidentales para derribar las andanadas de misiles rusos, pese a haber desarrollado un sistema de interceptación de drones de largo alcance que despierta la envidia de algunos de los Ejércitos más avanzados del mundo.
La solicitud llega pocos días después de uno de los peores ataques combinados con misiles y drones lanzados contra Kiev desde que Rusia invadió Ucrania hace más de cuatro años, un bombardeo que causó devastación en toda la capital.
En una carta fechada el 26 de mayo y dirigida al presidente Donald Trump, Zelenski pidió a Estados Unidos que "nos ayude a garantizar esta herramienta vital de protección frente al terror ruso, los misiles Patriot PAC-3 y sistemas adicionales, para detener los misiles balísticos rusos y otros ataques con misiles rusos".
Un asesor de Zelenski, Dmytro Lytvyn, confirmó a periodistas en una conversación por WhatsApp que "se envió una carta al presidente y al Congreso".
En declaraciones aparte a AFP, un alto cargo de la presidencia ucraniana admitió que conseguir munición para los sistemas avanzados de defensa antiaérea suministrados por los aliados occidentales de Kiev es "complicado".
"Ahora mismo es difícil conseguir misiles cuando hay tantos otros pedidos en el Golfo y en otros lugares similares", señaló esta fuente. "Y también se han ralentizado los suministros a través de PURL", añadió, en referencia a un mecanismo que permite a los aliados europeos de Ucrania comprar armas a Estados Unidos en nombre de Kiev.
La guerra en Irán, en la que los aliados de Estados Unidos vienen gastando grandes cantidades de munición para proteger instalaciones en el Golfo, ha agravado la escasez a la que se enfrenta Ucrania desde el inicio del conflicto.
Mientras tanto, el éxito de Ucrania en la guerra con drones ha atraído la atención de las ricas naciones del Golfo, que han sido blanco de los mismos tipos de aparatos de diseño iraní que Ucrania sabe ahora cómo neutralizar.
Dispuesto a mediar
La noticia de la carta a Trump llega un día después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmara que Washington sigue dispuesto a mediar en la guerra entre Rusia y Ucrania, después de que Moscú amenazara con nuevos ataques contra Kiev.
La advertencia rusa, que incluye un llamamiento a los diplomáticos extranjeros para que abandonen la capital ucraniana, supone una nueva escalada en una guerra que dura ya más de cuatro años, con Moscú prometiendo ataques "sistemáticos" contra Kiev, incluso contra "centros de decisión".
La oferta de Rubio se produjo después de que Rusia castigara a Ucrania durante el fin de semana, aparentemente disparando dos de sus misiles hipersónicos Oreshnik, y tras una conversación telefónica con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
"Cada vez que se ven estos grandes ataques de un lado o de otro, es un recordatorio de por qué esta es una guerra terrible que ya se ha prolongado más que la Segunda Guerra Mundial y que tiene que terminar", declaró Rubio a los periodistas durante una visita oficial a India.
La andanada lanzada por Rusia este pasado fin de semana, en la que intervinieron decenas de drones y misiles, causó la muerte de cuatro personas y provocó daños generalizados en toda la capital ucraniana.
Entre las armas empleadas por Rusia figuraba su misil hipersónico Oreshnik, que puede viajar diez veces más rápido que la velocidad del sonido y es capaz de portar cabezas nucleares, según Moscú.