Políticos del SPD y la CDU denuncian que muchas personas no se sienten seguras en las estaciones de tren de Alemania, tampoco quienes trabajan allí. Un criminólogo explica por qué en estos lugares se registran más actos violentos que en otros.
En la estación central de Fráncfort del Meno, Deutsche Bahn advierte también en los trenes de los carteristas. Los viajeros que salen de la estación se topan, les guste o no, con la miseria de las personas drogodependientes que se concentran en Kaiserstraße y sus alrededores. La Policía suele estar presente, pero, visto desde fuera, en los últimos años ha cambiado poco.
Y las cifras sobre la violencia en las estaciones de tren alemanas preocupan seriamente a muchos responsables. Desde este fin de semana, la Policía Federal ha reforzado su presencia en las estaciones de tren de diez grandes ciudades alemanas. Y eso que Fráncfort no figura entre las estaciones con más delitos.
En 2025 las más afectadas por la delincuencia fueron la estación central de Leipzig, con 859 delitos violentos, la estación central de Dortmund, con 735, y la estación central de Berlín, con 654.
El último caso que causó una enorme conmoción fue la agresión mortal a un revisor en un tren regional en Renania-Palatinado el pasado febrero. A raíz de ello se abrió un debate sobre la magnitud de las agresiones contra el personal de Deutsche Bahn.
Experto: "Ninguna estación de tren en Alemania es una 'no go area' "
En total se cometieron el año pasado, según las estadísticas policiales, 27.800 delitos violentos en estaciones de tren. Se registraron 980 ataques con arma blanca y más de 2.200 delitos sexuales. De acuerdo con la Policía, 5.660 actos violentos se dirigieron contra agentes de la Policía Federal. Entre los presuntos autores, según la misma fuente, había claramente más personas no alemanas que alemanas.
El criminólogo Dirk Baier considera que las estaciones de tren son auténticos puntos calientes de criminalidad. Sin embargo, en declaraciones al diario 'Welt', el experto añade que la violencia en las estaciones resulta especialmente visible porque allí la presencia policial es mayor y porque se informa más sobre estos hechos. "A mi juicio no hay ninguna gran estación en Alemania que pueda considerarse una 'no go area'."
De hecho, justo enfrente de la estación central de Fráncfort muchas personas, incluidas familias y mujeres, hacen sus compras sin problemas en las tiendas de productos de droguería y en el supermercado.
Más policías en las estaciones y menos en los controles fronterizos
El vicepresidente del grupo parlamentario de la CDU en el Bundestag, Günter Krings, quiere mejorar la seguridad pública en las estaciones mediante medidas técnicas como más cámaras y al mismo tiempo aliviar la carga de los agentes. Sobre ello, dijo, hay actualmente conversaciones dentro de los partidos de la coalición.
La AfD califica las estaciones de tren alemanas de 'lugares del miedo' y reclama penas más duras, deportaciones más sistemáticas y una mayor presencia policial.
El portavoz de Interior de los Verdes, Marcel Emmerich, considera sin embargo que la videovigilancia puede ser útil, pero no puede sustituir a los policías sobre el terreno. A su juicio, el Gobierno destina a miles de agentes de la Policía Federal a "controles fronterizos caros, inútiles e ilegales" en lugar de reforzar la presencia en las estaciones.
Prohibición de armas y alcohol en las estaciones
Según informa el diario 'Süddeutsche Zeitung', desde ahora rigen de viernes a domingo prohibiciones de portar armas en la estación central de Múnich y en la estación Este de la capital bávara, así como en las estaciones centrales de Núremberg, Ratisbona y Rosenheim. Durante el fin de semana no se pueden llevar allí cuchillos ni herramientas peligrosas. Según el mismo medio, los agentes pueden detener, interrogar y registrar a personas incluso sin un motivo concreto.
En la estación central de Colonia está en vigor desde abril una prohibición de consumo de alcohol, que ahora se aplica también a las estaciones de Bonn, Düsseldorf, Duisburgo, Essen, Dortmund y Münster.
Deutsche Bahn dispone de derecho de admisión en las estaciones y puede imponer allí normas propias como la prohibición de consumir alcohol.
La violencia en las estaciones de tren no es en absoluto un fenómeno exclusivamente alemán, como demuestra también el reciente ataque con arma blanca en Winterthur, en Suiza.