En votaciones secretas de la Asamblea General para los escaños europeos, Portugal y Austria obtuvieron 134 y 131 votos, respectivamente, y Alemania logró 104.
Alemania no logró, por primera vez, obtener un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU el miércoles. Portugal y Austria obtuvieron más votos para los dos puestos de Europa Occidental que comenzarán en 2027.
El Consejo de Seguridad de la ONU está compuesto por 15 miembros: cinco permanentes (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido) y 10 electos para mandatos escalonados de dos años, con asientos asignados a diferentes regiones del mundo.
En la votación secreta realizada por la Asamblea General para los puestos europeos, Portugal y Austria recibieron 134 y 131 votos, respectivamente. Alemania, que ya ha cumplido seis mandatos, recibió 104 votos. Miembro del G7, Alemania es la mayor economía de Europa y se la considera el pilar político y de seguridad del continente.
Zimbabue, único candidato para un escaño africano, fue elegido con 182 votos, mientras que Trinidad y Tobago, también sin competencia, obtuvo el escaño del grupo latinoamericano y caribeño con 181 votos.
El miércoles se celebró una segunda vuelta para decidir entre Filipinas y Kirguistán el escaño asignado a Asia. Los cinco países elegidos sustituirán a Pakistán, Somalia, Grecia, Dinamarca y Panamá a partir del 1 de enero de 2027.
Se unirán a los otros cinco miembros elegidos para el período 2026-2027: la República Democrática del Congo (RDC), Liberia, Letonia, Colombia y Baréin.
Wadephul hizo campaña para obtener apoyo hasta el final
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, mantuvo intensas conversaciones con diplomáticos y representantes del Gobierno en Nueva York para impulsar la candidatura alemana y, hasta pocas horas antes de la votación, seguía expresando su confianza.
Durante la campaña, Wadephul destacó el papel de Alemania como uno de los mayores contribuyentes financieros al sistema de la ONU, así como su participación en misiones de paz. El Gobierno federal también prometió a los estados africanos su apoyo a su demanda de mayor influencia en el Consejo de Seguridad.
Desde el principio, sin embargo, la elección se consideró difícil. A diferencia de candidaturas anteriores, Alemania se enfrentaba esta vez a dos serios competidores.
Los círculos diplomáticos también criticaron el hecho de que el Gobierno federal no hubiera calificado claramente ni los ataques estadounidenses ni los israelíes contra Irán como violaciones del derecho internacional. Los observadores vieron esto como un posible obstáculo para la candidatura.
Otra desventaja fue que Austria ya había anunciado su candidatura en 2011, seguida de Portugal en 2013. Berlín no entró oficialmente en la contienda hasta 2020, lo que le dejó mucho menos tiempo para hacer campaña y conseguir apoyo.