Cerca de la Piazza Navona, en Roma, una pareja de turistas estadounidenses pagó 44 euros por dos helados sin siquiera servicio de mesa, lo que desató las críticas en las redes por los precios inflados en el centro histórico tras la denuncia de Nicole Ann, que se quejó de una "trampa para turistas".
Dos helados por 44€. Es lo que le ocurrió a una turista estadounidense el tres de junio durante una visita al centro de Roma, a pocos pasos de la Piazza Navona. El episodio, relatado en las redes sociales por Nicole Ann, originaria de Florida, Estados Unidos, ha llamado rápidamente la atención de los usuarios y ha dado pie a un intenso debate en internet sobre la relación entre turismo y transparencia de precios en una de las zonas más visitadas de Roma
La turista explicó que se detuvo junto a su marido en la heladería Don Nino, en la via di Tor Millina, para pedir dos tarrinas con tres sabores cada una. Durante la preparación, el personal habría añadido otros productos, entre ellos macarons y canutillos de pistacho, sin que quedara claro de inmediato que se trataba de extras de pago.
La sorpresa habría llegado solo en el momento de pagar. "Pensaba que habían dicho 14 euros", escribió Nicole en un grupo de Facebook dedicado a dar consejos de viaje para quienes visitan Roma, y explicó que solo se dio cuenta del importe real después de comprobar el recibo.
Una factura escandalosa
Del tique publicado en internet se desprende que las dos raciones de helado, indicadas como maxi, costaron 12 euros cada una. A ellas se sumaron los suplementos por la nata, los macarons y los barquillos de pistacho, hasta alcanzar un total de 44 euros por un consumo realizado sin servicio en mesa.
En su mensaje, la turista calificó la experiencia de "trampa para turistas". En respuesta a los numerosos comentarios recibidos, precisó no tener intención de impugnar el pago y admitió que debería haber comprobado con más atención el precio antes de comprar. Añadió, además, que ha viajado a otros destinos italianos sin encontrarse nunca con precios similares por un helado.
La publicación se ha vuelto rápidamente viral y ha acumulado cientos de reacciones. Centenares de personas han comentado el caso, difundido en las redes y recogido por varios diarios digitales. Muchos usuarios han expresado su solidaridad con la pareja estadounidense, mientras que otros han señalado que en las zonas con mayor concentración turística los precios pueden ser sensiblemente más elevados que en otras partes de la ciudad.