El hallazgo de restos de un équido en la zona de panadería de la Casa de los Amantes Castos de Pompeya aporta nuevas pistas sobre el papel de los animales de trabajo en la vida cotidiana romana y durante la erupción del Vesubio en el año 79 d.C.
Se ha descubierto un esqueleto de un caballo durante excavaciones arqueológicas en una zona de panadería del complejo de la Casa de los Amantes Castos de Pompeya.
La Ínsula de los Amantes Castos es uno de los yacimientos más importantes de Pompeya, ya que conserva un complejo productivo completo, que incluye un horno de pan, almacenes, espacios de trabajo y la residencia del propietario.
El complejo toma su nombre del célebre fresco del "Beso casto" descubierto en un triclinio de la casa y comprende una gran panadería con caballerizas anexas, donde ya se habían encontrado anteriormente otros équidos que accionaban las muelas y transportaban grano para la producción de pan.
"Durante mucho tiempo, Pompeya ha representado ante todo la belleza de sus frescos y la posibilidad de estudiar la cultura material de la Antigüedad", explicó Gabriel Zuchtriegel, director del Parque Arqueológico de Pompeya.
"En realidad, es mucho más que eso, ofrece la posibilidad de conocer las vidas humanas que fueron truncadas por la erupción, como pone de relieve la reciente exposición de los moldes de las víctimas aquí en Pompeya, pero también las vidas de los animales."
Los investigadores señalan que el estudio podría arrojar luz sobre cómo reaccionaron los animales ante el suceso catastrófico y contribuir a comprender mejor el impacto de la erupción en Pompeya. Según el estudio, el hallazgo pone de manifiesto el excepcional estado de conservación del yacimiento, lo que permite a los expertos reconstruir la vida cotidiana, las actividades productivas y las interacciones entre humanos y animales en la antigua ciudad.
La excavación marcó la primera fase de la investigación y fue seguida por los primeros estudios de los restos recuperados. Se espera que los análisis de laboratorio en curso proporcionen más información sobre el papel del animal en la panadería y las condiciones que experimentó durante la erupción del Vesubio en el año 79 d. C.
El descubrimiento se logró gracias a la estrecha colaboración entre arqueólogos y expertos del Laboratorio de Investigación Aplicada, entre ellos especialistas en arqueozoología, arqueobotánica y antropología, en el marco de un proyecto interdisciplinar.