Starmer añadió que el próximo presidente del Gobierno no podrá dedicar menos tiempo a la diplomacia y los asuntos internacionales, por el impacto de las guerras en Ucrania e Irán en el coste de la vida.
El primer ministro británico saliente, Keir Starmer, calificó su decisión de dejar el cargo de "profundamente personal" en su primera entrevista desde que dimitió el mes pasado.
"Fue duro, no voy a fingir lo contrario", declaró Starmer a la 'BBC'. El dirigente laborista seguirá en el cargo hasta que el Partido Laborista designe a un sucesor.
"Estuve dándole vueltas a qué era lo mejor que podía hacer para mí, para el país, para el Gobierno", explicó. "Al final se convirtió en una decisión profundamente personal".
Starmer lanzó también algunas advertencias a su probable sucesor, el exalcalde del Gran Manchester y recién elegido diputado Andy Burnham, que ha regresado recientemente a Westminster tras imponerse en la elección parcial de Makerfield en junio.
Aseguró que el próximo primer ministro no podrá dedicar menos tiempo a la diplomacia y a los asuntos internacionales, y citó el impacto de las guerras en Ucrania e Irán.
"El mayor impacto en el coste de la vida, y por tanto en la renta de los hogares y el nivel de vida de toda la población del país... el mayor impacto en los últimos años lo han tenido, por un lado, el conflicto en Ucrania y, por otro, el conflicto con Irán", afirmó.
"Si eres primer ministro y te preocupa cómo van a ser las facturas en cualquier hogar del país, tienes que preocuparte por encontrar una solución duradera a la situación en Ucrania. Tienes que preocuparte por lo que ocurre en el estrecho de Ormuz", añadió.
Starmer, que aseguró que "siempre se ha llevado bien" con Burnham, ha sido criticado durante su etapa en Downing Street por pasar demasiado tiempo fuera del país y reunirse con otros líderes mundiales, y algunos llegaron a apodarle "Keir el ausente".
Burnham, en cambio, se ha volcado en los asuntos internos en su intento por hacerse con el liderazgo del Partido Laborista, y ha prometido poner fin a la economía del goteo y al neoliberalismo.
Burnham fue diputado por la circunscripción de Leigh entre 2001 y 2017, antes de convertirse en alcalde del Gran Manchester.
Tras su victoria en Makerfield, Burnham afirmó que el Partido Laborista tiene "una última oportunidad para cambiar" y "construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza".