El presidente defiende en Ankara el cumplimiento militar español y anuncia el envío de tropas a Finlandia, en una cumbre marcada por la tensión con Trump, que pide cortar todo el comercio y las visitas con España.
Pedro Sánchez ha comparecido este martes en la cumbre de la OTAN en Ankara para defender el papel de España dentro de la Alianza, asegurando que el país "ha venido con los deberes hechos y decidida a seguir apostando por un apoyo férreo a sus aliados".
El presidente ha recordado que el año pasado los socios acordaron modernizar y reforzar los instrumentos de disuasión de la Alianza Atlántica, además de que Europa asumiera un mayor protagonismo en materia de Defensa.
España presume de cumplimiento en Ankara
Sánchez ha desgranado una batería de datos para respaldar su mensaje. "Hemos cumplido con creces, con un grado superior a la media. Es el séptimo país", ha subrayado, en referencia a la posición española en la evaluación de capacidades de la Alianza. Según ha explicado, a principios de junio España era "el tercer país con más efectivos desplegados" y "el país de Europa que más fuerzas terrestres tenía fuera", jugando un papel relevante en los territorios del flanco oriental bajo amenaza rusa.
El presidente ha añadido que España "es el segundo aliado que más capacidades navales despliega y el cuarto en capacidades aéreas", además de liderar misiones en Irak, entre otras. "Hemos alcanzado los objetivos de capacidades fijados para 2026", ha remarcado. Como anuncio del día, Sánchez ha confirmado que España se sumará a las fuerzas terrestres avanzadas desplegadas en Finlandia, preparadas para reforzar la región ártica.
Un cruce de miradas sin contacto
Antes de la comparecencia, Sánchez y Trump coincidieron en los prolegómenos de la cumbre, en un ambiente de máxima tensión después de que España mantenga su negativa a elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB. Ningún gesto delató un acercamiento entre ambos: los dos aparecieron en la fotografía de familia, pero sin cruzar palabra visible.
Trump y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ocuparon el centro de la imagen, mientras que a Sánchez le correspondió un lugar a la izquierda, separado por el primer ministro británico. Tampoco en la foto de la cena de la noche anterior se apreció ningún contacto entre los dos mandatarios.
Trump vuelve a la carga
El presidente estadounidense no dejó pasar la ocasión para arremeter de nuevo contra España. "España es una causa perdida. Por cierto, ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten. España es un aliado terrible en la OTAN. No participan. No pagan. No quiero saber nada de España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas", declaró Trump. La distancia y la falta de comunicación entre ambos líderes ha sido la nota dominante de la jornada en Ankara.
Sin embargo, en una comparecencia posterior, Trump ha evitado profundizar en las críticas dirigidas a España tras sus declaraciones de esta mañana, en las que amenazó con "cortar" las relaciones comerciales bilaterales por la negativa del Gobierno español a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB y por, según él, no apoyar a Estados Unidos en la guerra con Irán.
Preguntado de nuevo sobre el asunto, Trump se ha limitado a afirmar: "Veremos qué ocurre con la Unión Europea". Sus palabras llegan después de que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la Comisión Europea le recordaran que la política comercial es una competencia exclusiva de la Unión Europea y no de los Estados miembros.