Baréin, sede de la Quinta Flota de la Marina de EE.UU., hizo sonar el miércoles por la mañana las sirenas de alerta de misiles. Irán advierte a Washington de que tomará todas las medidas que considere necesarias tras los ataques estadounidenses.
Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán a primera hora del miércoles, alcanzando más de 80 objetivos, según el Mando Central estadounidense (CENTCOM), que señaló que las ofensivas se llevaron a cabo en respuesta a los ataques de Teherán contra tres buques en el estrecho de Ormuz.
Las fuerzas estadounidenses atacaron sistemas de defensa iraníes, redes de mando y control, radares costeros, capacidades de misiles antibuque y más de 60 pequeñas embarcaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el interior y las inmediaciones del estrecho, señaló el Ejército estadounidense en un comunicado difundido en X.
Los bombardeos coincidieron con la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Turquía para una cumbre de la OTAN. Irán advirtió de inmediato a Washington de que "tomará todas las medidas que considere necesarias", lo que aumenta el riesgo de que el acuerdo provisional para detener los combates en la guerra se venga abajo y vuelva a poner a todo Oriente Medio en peligro de un conflicto más amplio.
Baréin, sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense, activó el miércoles por la mañana sus sirenas de alerta de misiles tras el ataque estadounidense contra Irán. CENTCOM indicó que las fuerzas estadounidenses lanzaron los ataques "para imponer un alto coste por apuntar y atacar a buques comerciales tripulados por civiles inocentes en una vía marítima internacional".
El mando agregó que se alcanzaron objetivos iraníes, incluidos sistemas de defensa aérea, radares y más de 60 pequeñas embarcaciones utilizadas por la Guardia Revolucionaria, la fuerza paramilitar iraní. Las Fuerzas Armadas estadounidenses siguen "dispuestas y preparadas para exigir responsabilidades a Irán cuando el acuerdo no se respete ni se cumpla", añadió, precisando que esta ronda de ataques había concluido.
El Ministerio de Exteriores iraní acusó a Estados Unidos de violar de forma reiterada el memorando de entendimiento acordado entre ambas partes y amenazó con represalias. "La era de la intimidación y la extorsión ha terminado", escribió en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. "No lleva a ninguna parte. No nos doblegamos".
Los medios estatales iraníes informaron de explosiones en Bandar Abbas, Qeshm y Sirik, mientras el mando militar central de Irán advertía de que "responderá de forma contundente a esta agresión y acto terrorista". En ningún caso las Fuerzas Armadas iraníes permitirán injerencias en los asuntos del estrecho de Ormuz ni dejarán que otros lo gestionen, señaló.
Un episodio similar de ataques iraníes contra el tráfico marítimo y contraataques estadounidenses se produjo a finales del mes pasado, lo que desencadenó ataques iraníes sobre Baréin y Kuwait. Estados Unidos también revocó una licencia que autorizaba la venta de petróleo iraní como parte del acuerdo provisional, tras los ataques contra buques mercantes.
Uno de los petroleros navegaba frente a la costa de Omán cuando fue alcanzado y se incendió, informó el centro United Kingdom Maritime Trade Operations del Reino Unido, que añadió que los otros dos buques sufrieron algunos daños, aunque no hubo heridos y ambos continuaron su ruta por el estrecho de Ormuz.