Unos 500 bomberos, apoyados por la Unidad Militar de Emergencias, lucharon para contener las llamas y buscar víctimas. La investigación apunta a la caída de un cable eléctrico. Las autoridades han desalojado a más de 1.400 personas.
En España, el incendio forestal de Los Gallardos (Almería) deja ya 12 fallecidos y 24 personas sin localizar, en una jornada marcada por el viento, que ha reavivado las llamas, y por las batidas de la Guardia Civil, sin nuevos hallazgos por el momento.
El Instituto de Medicina Legal de Almería ha recibido seis de los doce cadáveres y los forenses trabajan en recuperar los seis restantes, en una zona de difícil acceso. Según el Centro Integrado de Datos (CID), por el momento ninguna de las víctimas mortales ha sido identificada.
El Gobierno andaluz decreta 3 días de luto oficial
Las muestras biológicas serán trasladadas esta noche a Madrid para su análisis genético. La investigación del siniestro está en manos del Tribunal de Instancia 3 de Vera. El Gobierno andaluz ha decretado tres días de luto oficial por las víctimas del incendio, que ya ha calcinado unas 3.200 hectáreas.
Ocho personas continúan heridas: cuatro graves, trasladadas a la Unidad de Quemados del Virgen del Rocío, y otras cuatro atendidas en Almería. Las autoridades han desalojado a 1.400 personas. Alrededor de 1.000 personas se encuentran evacuadas en el Pabellón Polideportivo de Garrucha y el Centro Deportivo y Pabellón de Mojácar.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska visitó el Puesto de Mando Avanzado en Los Gallardos. En la red X aseguró: "Todas las administraciones trabajamos en absoluta coordinación en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil".
El ministro confirmó que se habían registrado tres denuncias formales por desaparición, aunque horas después aumentaron a siete. Marlaska no quiso responder a la pregunta de si había menores entre las víctimas mortales.
El ministro ha repasado la contribución de la Administración General del Estado al dispositivo desplegado, que ha incluido el traslado de 461 efectivos de la Guardia Civil, de las unidades de Protección Civil de la Delegación del Gobierno en Andalucía y de la Subdelegación del Gobierno en Almería, así como personal de la UME y de las brigadas BRIF, estas últimas dotadas con medios aéreos.
En total, el operativo cuenta con cinco aviones anfibios, tres helicópteros, dos drones y 128 vehículos. "Todos estos medios están a disposición de la dirección" de la emergencia, ha subrayado el titular de Interior.
El incendio evoluciona favorablemente en el frente oriental, pero el viento mantiene la preocupación en la zona oeste, donde las llamas avanzan hacia El Marchal. Los trabajos de extinción continúan con rachas de hasta 40 kilómetros por hora. Las llamas han obligado a evacuar a 50 personas y a cortar de nuevo la A-7 y la AL-6109.
Sin noticias de 24 personas
Las autoridades señalaron que se cree que muchos de los fallecidos en el incendio declarado el jueves, que ha destruido bosques y amplias áreas de matorral en la zona de Los Gallardos, son ciudadanos extranjeros y que 24 personas siguen sin localizar. Antonio Sanz, responsable de emergencias de Andalucía, indicó que la mayoría de las víctimas parecen ser ciudadanos extranjeros. "Todo indica que los fallecidos son, en su mayoría o en su totalidad, ciudadanos extranjeros".
Explicó que, según los primeros testimonios, las víctimas se desviaron de las rutas de evacuación señalizadas y buscaron una salida alternativa por un río, una decisión que acabó convirtiéndose en "una trampa" cuando fueron alcanzadas por el fuego.
Describió el incendio como un episodio "muy complejo, de propagación muy rápida" en una zona con numerosos barrancos, donde es difícil emplear maquinaria pesada y donde hay viviendas en áreas boscosas.
España soporta un calor extremo que está creando condiciones propicias para la rápida propagación de los incendios forestales. El presidente del Gobierno andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, señaló que cuatro de las víctimas viajaban en un coche con el volante a la derecha.
4 ciudadanos británicos murieron calcinados dentro del coche
"Aparentemente eran ciudadanos británicos y murieron calcinados dentro del coche", declaró a la radio española. Unos 500 bomberos, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias, lucharon para contener las llamas y buscar víctimas. Aproximadamente 800 personas fueron evacuadas, casi 200 de ellas a alojamientos provisionales.
Las autoridades han advertido de que las condiciones podrían empeorar si cambia el viento. La comunidad científica coincide en que el cambio climático provocado por la quema de combustibles fósiles está haciendo que fenómenos meteorológicos extremos como las olas de calor sean más probables y más intensos.
Caída de una línea eléctrica
Periodistas de la agencia AFP presenciaron cómo los Bomberos combatían las llamas que avanzaban por el campo reseco, levantando columnas de humo blanco. No había por el momento confirmación de la identidad de los fallecidos, pero las autoridades apuntan a que muchas de las víctimas podrían ser extranjeros que se encontraban en Bédar, un pequeño pueblo encalado del distrito de Los Gallardos.
Situado a unos 15 kilómetros de la costa mediterránea española, Bédar es un destino popular entre residentes extranjeros y turistas que buscan una alternativa más tranquila a las cercanas localidades de playa. El alcalde de Bédar, Ángel Francisco Collado, explicó que instó a algunos vecinos a abandonar sus casas, "incluso a quienes no querían irse".
7 personas murieron cuando intentaban escapar a pie
Además de los cuatro fallecidos en el coche, siete personas murieron cuando intentaban escapar a pie y otras dos fueron trasladadas al hospital con quemaduras, añadió. Otros responsables señalaron que ocho personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad. Testigos indicaron que el fuego pudo haberse originado por la caída de una línea eléctrica que prendió el matorral, aunque no hay confirmación oficial.
El Gobierno andaluz informó de que los servicios de emergencia se vieron desbordados por más de 150 llamadas de personas que alertaban del incendio y de que las llamas eran visibles desde una carretera principal que pasa cerca del pueblo. Sanz indicó que se han calcinado unas 3.150 hectáreas (7.780 acres) de bosque y tierras de cultivo.
Alerta a la población
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha respaldado la decisión de la dirección de emergencias de no activar un aviso masivo mediante el sistema ES-Alert.
Los técnicos consideraron que un mensaje general habría generado "más confusión que acierto", al requerir medidas distintas según la zona afectada: confinamiento o evacuación por rutas concretas.
Moreno también ha señalado, desde el Puesto de Mando Avanzado de Turre (Almería), las limitaciones del sistema ES-Alert en una zona con cobertura móvil irregular, agravadas por la caída de tres estaciones base de telefonía a causa del fuego.
Las autoridades han insistido en que los avisos se realizaron de forma presencial y "puerta a puerta", aunque algunos vecinos de El Marchal no siguieron las indicaciones de confinamiento o evacuación.
La zona cero del incendio presenta una orografía escarpada y una gran dispersión urbanística, con cortijos, alojamientos turísticos y enclaves como el Centro Budista Rigdzin. La zona está habitada en gran parte por turistas y residentes extranjeros de avanzada edad, muchos de ellos dependientes del GPS, que quedaron sorprendidos por las llamas en caminos rurales.
Profundamente apenado
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, escribió en X que estaba "profundamente apenado y devastado por las terribles consecuencias del incendio forestal". En mayo ya había anunciado que España desplegaría este año el mayor dispositivo de respuesta a incendios forestales de su historia durante el verano.
El rey Felipe VI, la reina Letizia y sus dos hijas guardaron el viernes un minuto de silencio por las víctimas. El monarca acortó su intervención en una ceremonia que marcaba el fin de la formación militar de su hija mayor, la princesa Leonor, para expresar sus condolencias a los afectados por la tragedia en Almería.
España padece una ola de calor, con temperaturas abrasadoras que han activado avisos meteorológicos naranjas, el segundo nivel de alerta, en varias zonas de Andalucía en los últimos días.
En los últimos años, España ha sufrido olas de calor cada vez más frecuentes y prolongadas, con temperaturas que a menudo superan los 40ºC, lo que alimenta condiciones propicias para grandes incendios forestales.
El año pasado, incendios forestales mortales arrasaron casi 4.000 kilómetros cuadrados de terreno en España, la cifra más alta registrada para el país por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.