La llegada a Venecia del embajador de Estados Unidos a bordo del superyate de lujo Boardwalk, de 117 metros de eslora y equipado con dos helipuertos, piscinas, spa y gimnasio, desencadenó una protesta contra la ostentación y la política de Donald Trump.
Los manifestantes recibieron el yate de lujo del embajador estadounidense en Venecia el viernes con juguetes hinchables de agua, pelotas de playa y una pancarta con el lema "Venezia non si USA", un juego de palabras que significa "Venecia no se usa".
Varios cientos de manifestantes marcharon contra la llegada de Tilman Fertitta y se enfrentaron brevemente con la Policía antidisturbios cuando se acercaban a la embarcación.
Los activistas calificaron su visita de exhibición indeseada de riqueza e influencia estadounidenses en un momento en que muchos italianos consideran que la Administración Trump está haciendo saltar por los aires el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial.
Durante la protesta, las personas levantaron las manos para mostrar que eran pacíficas mientras se acercaban a una doble fila de antidisturbios. Los agentes las hicieron retroceder con los escudos después de que los manifestantes se negaran a detenerse, mientras los juguetes hinchables volaban por el aire. Tras el breve enfrentamiento, los manifestantes gritaron "¡Vergüenza!" al embajador, al alcalde y a la Policía.
Una gira por 13 regiones costeras italianas
Fertitta llegó a Venecia temprano el viernes y amarró en la cuenca de San Marcos como parte de una gira de diplomacia costera que conmemora el 250º aniversario de la independencia estadounidense. Cuando llegó, los manifestantes portaban carteles con los lemas "Make America Read Again" y "Oligarch in saor", un juego de palabras con el plato veneciano tradicional de sardinas 'sarde in saor'.
Según Fertitta, la llamada gira Coastal Diplomacy 250 por 13 regiones costeras italianas a bordo de un superyate pretende celebrar "nuestra historia compartida, nuestra asociación económica y los vínculos culturales que hacen tan especial la relación entre Estados Unidos e Italia", explicó en un mensaje en redes sociales.
Fertitta difundió un breve comunicado en apoyo del derecho a protestar. "Me gustan los italianos, los estadounidenses respetamos la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica; Coastal Diplomacy celebra la fundación de nuestra nación y estos derechos fundamentales".
"Es arrogante pensar que puede hacer lo que quiera en una ciudad cada vez más vendida a la cultura única del turismo", declaró la organizadora Stella Morion a la agencia The Associated Press. Según explicó, los manifestantes también rechazan la política internacional del presidente Donald Trump, incluidos los ataques estadounidenses contra Irán que, aseguró, han provocado un repunte de los precios de la energía.
"Es la enésima bofetada a una ciudad y a todas las personas de Venecia que tienen dificultades para llegar a fin de mes debido al aumento de precios provocado por la guerra de Trump", afirmó. Los detalles sobre con quién se reunirá Fertitta durante su estancia en Venecia no se han hecho públicos, pero se espera que el sábado asista a la célebre fiesta del Redentore, que conmemora el fin de la peste en 1576 y culmina con fuegos artificiales sobre la cuenca de San Marcos.