El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ha remitido una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, en la que reclama su desplazamiento urgente a la ciudad ante lo que califica de catástrofe asistencial provocada por la crisis migratoria.
El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) ha hecho pública una carta dirigida a la ministra de Sanidad, Mónica García, en la que describe la situación que atraviesa el único hospital de la ciudad autónoma.
Según el escrito, firmado por el presidente del Colegio, Enrique Roviralta, Ceuta cuenta con apenas 19 kilómetros cuadrados y unos recursos sanitarios pensados para atender a su población habitual, no para sostener la presión que ha generado la llegada masiva de personas migrantes en las últimas semanas.
El texto sostiene que miles de personas permanecen en las calles, entre 8.000 y 10.000 según el presidente de Ceuta, de la ciudad en condiciones de extrema vulnerabilidad, mientras el personal sanitario, especialmente en Urgencias y Atención Primaria, trabaja al límite.
El Colegio reconoce que los médicos han atendido a toda persona que lo ha necesitado, sin preguntar por su situación administrativa, pero advierte de que ningún sistema puede sostener esa presión de forma indefinida sin un refuerzo extraordinario.
Esta denuncia no es la primera que llega desde el ámbito sanitario ceutí. Días antes, el propio Roviralta, en su condición de presidente del Sindicato Médico de Ceuta, había alertado de que el hospital afronta la crisis sin cirujanos maxilofaciales, neurocirujanos ni cirujanos plásticos, y que los facultativos no habían recibido ni refuerzos ni un protocolo extraordinario por parte del Ministerio.
La petición: presencia y medidas extraordinarias
El COMCE considera la respuesta desplegada hasta ahora insuficiente y pide que se activen dispositivos sanitarios extraordinarios sobre el terreno, capaces de garantizar una atención continuada, preventiva y digna. También reclama un refuerzo de los recursos humanos y materiales, tanto para la población desplazada como para la ciudadanía ceutí.
Uno de los puntos que más preocupa al Colegio es el riesgo de brotes de enfermedades transmisibles. La carta señala que el hacinamiento, la falta de condiciones higiénico sanitarias adecuadas y el desconocimiento del estado vacunal y epidemiológico de buena parte de las personas que permanecen en la ciudad elevan ese riesgo.
El escrito insiste en que la prevención no puede esperar a que aparezcan los primeros casos, y que actuar solo cuando el problema ya se ha producido no es la estrategia de un sistema sanitario moderno.
Dado que la asistencia sanitaria en Ceuta depende directamente del Ministerio de Sanidad, el Colegio solicita formalmente el desplazamiento de la ministra a la ciudad, para que conozca de primera mano la realidad de los profesionales y lidere personalmente la puesta en marcha de medidas extraordinarias.
El escrito subraya que no basta con gestionar la crisis desde la distancia y que la situación exige presencia, liderazgo y decisiones inmediatas. El Colegio aclara que la carta no nace de la confrontación política, sino de la responsabilidad profesional y la obligación ética de alzar la voz cuando la salud pública está comprometida, y reitera su disposición a colaborar con el Ministerio en la búsqueda de soluciones.
El contexto de una crisis que se prolonga con una "normalidad" cuestionada
La carta del COMCE llega en medio de una crisis migratoria que, según el Ministerio del Interior, se ha saldado con la entrada de unas 72.000 personas, de las que 70.000 ya han regresado a Marruecos.
Sin embargo, los números que maneja la presidencia local dista mucho, ya que quedarían en Ceuta entre 4 y 5 veces esa cifra de migrantes, según Juan Vivas.
Se trata del episodio más grave que vive la ciudad desde 2021, con el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes desbordado y los centros de menores funcionando muy por encima de su capacidad.
La situación ha generado también tensión social y política. El pasado fin de semana, cientos de vecinos se manifestaron en la Plaza de los Reyes para reclamar un mayor control de la frontera tras la llegada masiva de personas desde Marruecos, en una jornada marcada por la presencia de dirigentes de la extrema derecha y un amplio despliegue policial.
A nivel europeo, la crisis ha provocado reacciones dispares, desde peticiones para suspender a España del espacio Schengen hasta críticas que consideran esos ataques oportunistas. Además, la Audiencia Nacional ha abierto diligencias y ha pedido a la Guardia Civil que informe sobre si recibió información previa que pudiera haber alertado sobre la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio.
En este escenario, la petición del Colegio de Médicos añade una dimensión sanitaria a un debate que hasta ahora se había centrado en lo migratorio, lo diplomático y lo político.