El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha pedido al Gobierno más medios para afrontar la crisis migratoria, con entre 8.000 y 11.000 personas aún en la ciudad tras la entrada masiva del 30 de julio desde Marruecos.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha trasladado al Gobierno central una petición de recursos que considera imprescindible para gestionar lo que ha calificado como una situación insostenible.
Según los cálculos que maneja el propio Ejecutivo local, entre 8.000 y 11.000 migrantes permanecen todavía en la ciudad tras la entrada masiva registrada el pasado 30 de julio desde Marruecos, entre ellos un número de menores que, ha admitido, aún no está determinado.
La demanda se ha concretado en tres puntos. El primero, un aumento de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que a su juicio están haciendo un buen trabajo pero se encuentran en una situación precaria y necesitan refuerzo. El segundo, más medios materiales y humanos en el área de extranjería, con el fin de agilizar los trámites de retorno. Y el tercero, el mantenimiento del Ejército en Ceuta como garantía de seguridad en la frontera.
Vivas ha insistido en que el control fronterizo debe quedar en manos de España y no depender de un país tercero, para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
El regreso a Marruecos por el Tarajal, sin excepciones
Para Vivas, la salida a la crisis pasa por un único camino, el retorno a Marruecos de todas las personas que entraron en Ceuta durante los días de la avalancha, a través del paso fronterizo del Tarajal. El presidente ceutí ha sido explícito al advertir a quienes permanecen en la ciudad de que no habrá regularización de su situación ni traslados a la península.
A su juicio, ese retorno no es solo una cuestión administrativa, sino una condición para el futuro de la ciudad. Dejar abierta cualquier expectativa de permanencia, ha argumentado, podría alentar que se repitan episodios similares y generaría una incertidumbre que la ciudad no puede asumir en términos de estabilidad y desarrollo.
Semanas después de aquella entrada masiva, el Ministerio del Interior situó en torno a 72.000 el número total de personas que llegaron a cruzar la frontera durante la crisis, de las que, según el propio ministerio, unas 70.000 habrían regresado ya a Marruecos.
Críticas a la gestión del Gobierno y llamada a la unidad
Vivas ha reprochado al Ejecutivo central que hable de una vuelta a la normalidad en Ceuta cuando, según ha defendido, esa normalidad todavía no existe. Ha calificado de clamorosa la actuación del Gobierno el día de la avalancha y ha mostrado su extrañeza ante las afirmaciones sobre una colaboración activa por parte de Marruecos.
Pese a las críticas, el presidente ceutí ha pedido no romper la unidad entre los vecinos de la ciudad y ha trasladado un mensaje de calma frente al temor a que la situación pueda repetirse, para lo que ha reclamado medidas disuasorias y preventivas.
Ha reconocido que el futuro de Ceuta está en juego, aunque ha remarcado que su Gobierno mantendrá la lealtad institucional y el sentido de Estado, al tiempo que ha pedido al Ejecutivo central que actúe con mayor celeridad.