Se refuerza la seguridad en Palio de Siena con detectores de metales, cortes de tráfico y sistema antidrones, mientras continúa la protesta animalista que reclama abolir la carrera de caballos.
Siena se prepara para el Palio del 16 de agosto con un dispositivo de seguridad reforzado. Ante la llegada de miles de personas a la Piazza del Campo y al casco histórico, las autoridades han previsto controles más estrictos que los del 2 de julio, con detectores de metales en los accesos, cortes de tráfico, patrullas en las principales arterias y un sistema antidron.
El plan ha sido definido por el Comité provincial para el Orden y la Seguridad Pública, presidido por el prefecto de Siena Valerio Massimo Romeo, con la presencia de la alcaldesa Nicoletta Fabio, del jefe de Policía Ugo Angeloni y de los máximos responsables de las fuerzas del orden, de los Bomberos, del Asl Toscana Sud Est, del Magistrato delle Contrade y de la Policía Local.
Palio del 16 de agosto, 11 accesos con detectores de metales
El corazón del dispositivo será la Piazza del Campo. Los controles sobre el público se reforzarán mediante 11 accesos de entrada, donde se podrán utilizar detectores de metales portátiles para filtrar el acceso e identificar posibles objetos peligrosos.
Se prevén además 12 cortes de tráfico, incluidos algunos a la altura de los accesos a la ZTL, para impedir que los vehículos lleguen a la zona de la plaza. Antes de los eventos se llevará a cabo también una limpieza y revisión preventiva de las áreas afectadas.
La Policía de Tráfico aumentará las patrullas en las principales vías de acceso a Siena, mientras que en total, en las distintas fases que acompañan al Palio, se desplegarán unos 1.000 efectivos de las fuerzas policiales, incluidas la Policía Local y la Policía Provincial.
La coordinación de las operaciones se confiará a un Centro Único de Coordinación instalado en la Torre del Mangia. Las disposiciones para el Palio del 16 de agosto han sido asimismo definidas por el Ayuntamiento mediante ordenanzas específicas.
También el Ejército contra los drones
Se prestará especial atención al espacio aéreo sobre la Piazza del Campo. Una unidad del Ejército dispondrá de un sistema C-UAS antidron, destinado a neutralizar posibles aeronaves no tripuladas no autorizadas.
En el ámbito de la emergencia, los Bomberos desplegarán unas 100 unidades, con una Unidad de Mando Local en la Piazza Indipendenza. El dispositivo sanitario incluirá en torno a 100 socorristas, 18 ambulancias, tres puestos operativos y tres puntos de primeros auxilios.
El objetivo es gestionar no solo la carrera, sino todo el flujo de personas que girará en torno a la manifestación y a sus distintas fases.
Pero el Palio sigue en el centro de las protestas animalistas
Detrás de la gran maquinaria organizativa y de seguridad sigue abierto otro frente, el de la protección de los caballos. El Palio de Siena lleva años siendo cuestionado por las asociaciones animalistas, que consideran peligrosa la carrera sobre el tufo de la Piazza del Campo y reclaman una transformación radical, hasta llegar a su abolición.
La LAV sostiene desde hace tiempo que el riesgo de accidentes está ligado también a las características del recorrido y, en particular, a las curvas de la pista. La asociación afirma que en Siena han muerto unos 50 caballos desde 1975 y pide la abolición de los palios que utilizan animales. En 2025 la LAV ha vuelto a la carga también contra la retransmisión televisiva del Palio, pidiendo a las cadenas que no promuevan el evento.
También la Oipa defiende desde hace años la necesidad de abolir la competición. Tras la anulación de los Palios de 2020, la asociación había reiterado que la tradición no puede prevalecer sobre la protección de los animales.
Una posición similar ha sido expresada por los Animalisti Italiani, que han propuesto transformar la competición sustituyendo la carrera de caballos por una prueba entre personas, manteniendo eventualmente el carácter tradicional de la fiesta pero eliminando la participación de animales.
La propuesta de ley Brambilla reaviva el enfrentamiento
El debate ha regresado con fuerza también al plano político en 2026, con la propuesta de ley presentada en la Cámara por Michela Vittoria Brambilla sobre la protección de los équidos y su reconocimiento como animales de compañía.
El texto prevé, entre otras cosas, restricciones al uso de équidos en espectáculos y manifestaciones, incluidas las de carácter histórico, cuando se consideren peligrosos, estresantes o perjudiciales para el bienestar psicofísico del animal. Una norma que podría tener consecuencias directas sobre el Palio de Siena. La propuesta se ha presentado junto con otras iniciativas parlamentarias sobre el tema y ha reabierto el debate sobre el uso de caballos en las recreaciones históricas.
Brambilla, no obstante, precisó en una intervención el pasado mes de febrero que la cuestión no sería necesariamente "no volver a celebrar el Palio", sino reducir los riesgos para los caballos, interviniendo también en la velocidad y en las características del recorrido.
Más clara es, en cambio, la posición de las principales asociaciones animalistas, LAV y Oipa reclaman abiertamente la abolición de las competiciones con caballos, mientras que los Animalisti Italiani han planteado también la posibilidad de reconvertir la manifestación en una carrera sin animales.
Ante estas posiciones, Siena cierra filas. La alcaldesa Nicoletta Fabio ha definido el Palio como "identidad colectiva" y ha rechazado la idea de que la tradición pueda ser anulada por ley, defendiendo que a lo largo de los años se han introducido protocolos veterinarios y controles específicos para la protección de los caballos.
El enfrentamiento, por tanto, no es solo entre animalistas y organizadores, por un lado están quienes consideran el Palio un patrimonio histórico y cultural que debe preservarse con normas cada vez más estrictas, y por otro quienes sostienen que ninguna tradición puede justificar exponer a los animales al riesgo de accidentes y reclaman superar definitivamente la carrera con caballos.