La Comisión Europea aprueba la quinta solicitud de Varsovia, que eleva al 76,85% los fondos desembolsados, pero el país afronta una carrera contrarreloj para completar el plan antes de septiembre.
La decisión de la Comisión Europea es una nueva etapa del procedimiento y todavía no implica el desembolso del dinero. La solicitud evaluada de forma positiva debe superar aún más trámites en las estructuras de la Unión. En el marco del KPO los fondos se abonan una vez cumplidos los hitos previamente fijados y ejecutadas las reformas e inversiones concretas.
La quinta solicitud, presentada por Polonia el 19 de junio, incluía entre otras cosas el programa "Ordenador portátil para el profesor". Más de 500.000 docentes, más del 65 por ciento del personal, recibieron vales por valor de 2.500 zlotys para la compra de ordenadores portátiles. El programa pretendía mejorar el equipamiento de los profesores y preparar a los centros escolares ante posibles interrupciones en la enseñanza como las registradas durante la pandemia de COVID-19.
En el marco del proyecto las escuelas también se dotaron de ordenadores portátiles y tabletas con fines educativos. Sin embargo, el programa "Ordenador portátil para el profesor" terminó en 2025. Los vales podían utilizarse hasta finales de diciembre y los fondos no gastados caducaron el uno de enero de 2026. La decisión actual de la Comisión se refiere por tanto a la liquidación de actuaciones ya ejecutadas, no a la puesta en marcha de una nueva edición del programa.
Tranvías, energía y nueva normativa
Otro elemento de la quinta solicitud fueron las inversiones en transporte público. En el marco del KPO se adquirieron 88 tranvías para Cracovia, Poznan y Breslavia. Estas inversiones buscan respaldar la modernización del transporte urbano y el desarrollo de opciones de movilidad más ecológicas.
Otra parte importante de los compromisos fueron los cambios en el sector energético. La reforma de la ley de energía introdujo normas unificadas para la conexión a la red eléctrica, la obligación de publicar información sobre la capacidad disponible y la posibilidad de presentar solicitudes en línea. Estas modificaciones pretenden facilitar el desarrollo de nuevas fuentes de energía y la modernización de las redes.
Dentro del KPO también se está desarrollando una infraestructura inteligente de transmisión de energía y un centro de datos para el mercado eléctrico. En la lista de reformas figura además una ley sobre actividades espaciales destinada a apoyar el uso de datos satelitales, entre otros ámbitos, en la economía, transporte y la protección del medio ambiente.
Polonia ya ha utilizado la mayor parte de los fondos del KPO
La evaluación positiva de la quinta solicitud es importante también porque Polonia se encuentra en la recta final de la ejecución del KPO. Según la Comisión Europea, la aprobación de esta petición elevará el importe de los fondos abonados a Polonia con cargo al fondo de recuperación hasta unos 42.000 millones de euros. Esto representa el 76,85 por ciento del total asignado a Polonia en el marco del KPO. La Comisión señala al mismo tiempo que el país ha cumplido cerca del 72 por ciento de todos los hitos y objetivos incluidos en el plan.
Todo el KPO polaco asciende a 54.720 millones de euros. De esta cantidad, 25.280 millones de euros son subvenciones, mientras que 29.440 millones de euros son préstamos en condiciones favorables. La magnitud del programa hace que su importancia vaya mucho más allá de proyectos aislados. El dinero se dirige, entre otros ámbitos, a energía, transporte, digitalización, sanidad, inversiones de los gobiernos locales y empresas.
Polonia está aplicando una versión modificada de su plan. En junio el Consejo de la UE aprobó cambios específicos en el KPO polaco y en julio el Gobierno polaco adoptó una nueva revisión técnica del documento. Estas modificaciones buscan reorientar parte del dinero hacia proyectos con mayores posibilidades de ejecutarse en un plazo muy corto. Entre ellos figuran, entre otras cosas, inversiones adicionales en material rodante ferroviario, redes eléctricas y digitalización de las empresas.
Últimos meses para utilizar los fondos
El principal desafío es el tiempo. El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia se diseñó como un instrumento temporal. Según las normas de la Comisión, todos los hitos y objetivos deben cumplirse como muy tarde hasta el 31 de agosto de 2026, mientras que las últimas solicitudes de pago pueden presentarse hasta el 30 de septiembre.
Esto significa que para Polonia la fase actual del KPO es una carrera contrarreloj. Obtener una valoración positiva de la Comisión no cierra todavía todo el procedimiento, y las siguientes reformas e inversiones deben documentarse y justificarse correctamente. Polonia ya ha recorrido una parte importante del camino, pero los últimos meses serán decisivos para determinar qué proporción de los 54.720 millones de euros asignados se llega a utilizar realmente.
Conviene recordar además que el KPO no es solo una fuente de dinero para compras puntuales. Su diseño vincula la financiación a reformas destinadas a cambiar de forma duradera el funcionamiento del Estado y de la economía. Por eso, junto a los ordenadores portátiles, los tranvías o las inversiones en infraestructuras, son igual de importantes los cambios en energía, digitalización y administración.
En la práctica, la decisión positiva de la Comisión Europea significa que Polonia puede contar con varios miles de millones de euros adicionales, pero también que nuevos elementos del plan se consideran suficientemente ejecutados. A partir de ahora el factor decisivo será el ritmo de trabajo en los compromisos pendientes. En el caso del KPO ya no existe una perspectiva de varios años, la parte esencial de las liquidaciones debe cerrarse en las próximas semanas.