Una redada conjunta entre las autoridades portuguesas y españolas se salda con tres detenidos en dos localidades malagueñas y una lusa, además del requistamiento de los psicotrópicos, varias armas y vehículos.
En plena temporada alta y con una población que se multiplica durante los meses de verano, las ciudades malagueñas de Torremolinos y Marbella han sido testigos de una operación hispanolusa conjunta que se ha saldado con la detención de dos personas, una por cada municipio, y la incautación de más de 3.300 kilogramos de cocaína en el primero. Un tercer cómplice, según el departamento de prensa de la Policía española, ha sido capturado en un lugar indeterminado de Portugal.
Los agentes sospechan que los arrestados son miembros de una narcored internacional dedicados a mover la droga entre ambas naciones ibéricas. El juez les imputa delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de sustancias estupefacientes, tenencia ilícita de armas, atentado contra agentes de la autoridad y contra la seguridad vial.
El registro en Torremolinos, en concreto, tres armas, dos vehículos, unos 1.100 euros, cámaras, aparatos de visión nocturna y equipos de transmisiones, además de las cantidades decomisionadas de droga. No es la única operación de características similares en la Costa del Sol este verano, que junto con el litoral gaditano se ha convertido en el principal punto de entrada de droga de España en detrimento de las Rías Baixas gallegas.
La Policía, también mediante un dispositivo conjunto con las autoridades de Países Bajos, intervino el pasado mes de julio hasta 947 kilos de MDMA: la mayor incautación de esta sustancia realizada hasta la fecha en Europa. La investigación se saldó con 15 detenidos, de los que 12 ya han ingresado en prisión.
La nueva operación se inició el pasado 11 de agosto, cuando se tuvo conocimiento de que una furgoneta estaba realizando el transporte de una cantidad indeterminada de sustancia estupefaciente desde Portugal a la Costa del Sol. La Policía Judiciaria portuguesa consiguió interceptó a la furgoneta implicada cuando se dirigía nuevamente a España, incautando 1.500 kilos de cocaína extra, dos armas largas y al conductor del vehículo.