El colectivo hacker Jabaroot ha publicado en Telegram los datos de una veintena de agentes de los servicios secretos interiores de Marruecos como muestra de que posee una base con 70.000 nombres. El grupo vincula la crisis de Ceuta a una operación orquestada desde el entorno del Mohamed VI.
El colectivo de hackers Jabaroot, que desde hace más de un año busca atormentar a las autoridades de Marruecos, volvió a golpear el martes por la noche: amenazó con publicar los nombres de todos los espías de la agencia de inteligencia interior del país si la crisis diplomática abierta con España por Ceuta no se resuelve como ellos exigen.
Una muestra como advertencia
Para que nadie dude de que hablaban en serio, los piratas informáticos subieron a su canal de Telegram los nombres y fechas de nacimiento de una veintena de agentes de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST), el servicio que dirige Abdellatif Hammouchi, también máximo responsable de la Policía marroquí (DGSN). Jabaroot sostiene que esa lista es solo un anticipo de una base de datos mucho mayor, con unos 70.000 nombres de informantes.
No es una amenaza cualquiera. Casi todo lo que este grupo ha filtrado hasta ahora ha resultado ser cierto, según recogió 'El Confidencial' en un reportaje firmado por Ignacio Cembrero, periodista especializado en el Magreb. Las autoridades marroquíes acusan a Jabaroot de trabajar para Argelia, su rival regional, pero ni los expertos en ciberseguridad ni las fuentes de inteligencia consultadas por Cembrero dan por buena esa hipótesis. La consultora Navakintelligence, de hecho, apunta a que detrás de todo podría haber un único exagente actuando en solitario.
Disculpas, luto nacional y elecciones en el aire
Desde el 7 de agosto, Jabaroot no ha dejado de escribir sobre Ceuta. Entre sus exigencias: que Marruecos pida disculpas oficiales por la crisis migratoria, que se decrete luto nacional y que se suspendan las elecciones legislativas previstas para el 23 de septiembre.
Esta semana, sin embargo, el grupo dio un paso más allá y ofreció su propia versión de lo que se se habría cocinado a finales de julio en el entorno de la corte real. Según Jabaroot, el responsable sería Fouad Ali el Himma, principal consejero del rey Mohamed VI, junto a otro asesor cuya identidad apenas insinúan. "Son ellos los que han planificado el ataque para poner a España en una situación difícil", afirman en su canal. Aseguran además que "un país grande y otro Estado ficticio", en clara alusión a Estados Unidos e Israel, estaban al tanto de la operación.
Los hackers eximen expresamente al monarca: "El rey no sabía nada, no tenía conocimiento de los sucesos de Ceuta". El foco, insisten, debe apuntar a Hammouchi, a quien acusan de estar "maniobrando, jugando sus últimas cartas" porque sabe que será "la cabeza de turco" de todo el asunto. Su mensaje terminaba con una frase en español dirigida directamente a él: "Las autoridades españolas descubrirán la farsa de tus agentes fracasados".
Una versión que coincide con la de dos exagentes
El relato de Jabaroot no aparece de la nada. Coincide en varios puntos con el que publicó 'El Confidencial' el 12 de agosto, también de la mano de Ignacio Cembrero, basado en los testimonios de dos exagentes marroquíes exiliados. Ambos situaban a Himma y Hammouchi en el reducido núcleo que decidió dejar pasar a los emigrantes hacia Ceuta en respuesta a una serie de catorce artículos publicados en julio, uno de ellos en 'El Confidencial', sobre las prácticas de los servicios secretos marroquíes. Ceuta, según esa versión, fue elegida por ser un punto débil y porque parte de esa investigación periodística se había desarrollado en España.
Un largo historial de filtraciones
Jabaroot no ha llegado a este punto de la nada. Desde abril del año pasado acumula un historial considerable de filtraciones vía Telegram: la lista de los 3.400 empleados de los palacios reales, la de los dos millones de afiliados a la Seguridad Social marroquí, y documentos sobre las propiedades inmobiliarias de nombres tan sensibles como Nasser Bourita (ministro de Exteriores), Yassin Mansouri (director de la inteligencia exterior, DGED) o Mohamed Raji, número dos de las escuchas de la DGST.
El propio rey intentó cortar la hemorragia el pasado septiembre destituyendo al general Mostafa Rabil, entonces al frente de la Dirección General de Seguridad de los Sistemas de Información, y sustituyéndolo por Abdellah Boutrig, hasta ese momento inspector jefe adjunto de las transmisiones de las Fuerzas Armadas Reales.
Este tipo de golpes tiene un precedente ya lejano. En el otoño de 2014, cientos de documentos y correos de la diplomacia y la inteligencia exterior marroquíes aparecieron volcados en Twitter. Aquella filtración se atribuyó a la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE), el servicio secreto francés, que respondía así a un ataque previo sufrido por su entonces representante en Rabat.