Varios líderes europeos arroparon a Zelenski en Kiev mientras Ucrania celebraba su quinto Día de la Independencia desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022. La Administración Trump, en cambio, no envió representantes de alto nivel.
Los líderes europeos se reunieron el lunes en Kiev mientras Ucrania celebraba 35 años de independencia y su quinto Día de la Independencia desde la invasión a gran escala de Rusia, un hito que pocos esperaban cuando las fuerzas rusas avanzaron sobre la capital en febrero de 2022.
El primer ministro británico, Andy Burnham, en su primer viaje al extranjero desde que asumió el cargo, se unió en Kiev al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a otros altos responsables europeos para participar en las celebraciones y mantener conversaciones con el presidente Volodímir Zelenski.
Los dirigentes también se reúnen en el marco de la Coalición de Voluntarios, con el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, participando a distancia.
Kiev presiona a sus aliados para obtener más misiles de defensa aérea antes del invierno. La Unión Europea anunció el lunes que ofrecerá un nuevo paquete de 6.100 millones de euros en ayuda militar.
En una comparecencia junto a Zelenski y el primer ministro británico, António Costa rindió homenaje al pueblo ucraniano y afirmó que "el coraje y la valentía del pueblo ucraniano inspiran al mundo".
"Seguiremos proporcionando todo el apoyo que sea necesario durante el tiempo que sea necesario", afirmó, ampliando ese compromiso más allá de la guerra hasta la futura adhesión de Ucrania a la UE.
"El Derecho internacional debe prevalecer. Rusia no prevalecerá. La Unión Europea no puede ser neutral cuando se vulnera el Derecho internacional. No somos neutrales. Somos partidarios de Ucrania", dijo Costa.
Burnham comparó la resistencia de Ucrania frente a Rusia con la lucha de Reino Unido contra la Alemania nazi y dijo a los ucranianos que "mi nación mantuvo viva la llama de la libertad europea en el siglo XX, vosotros sostenéis esa llama en el siglo XXI".
También se comprometió a ayudar a Kiev a reforzar sus defensas aéreas antes del invierno. El ministro de Defensa británico, Luke Pollard, confirmó que Londres compartirá tecnología con Ucrania para apoyar la producción nacional del misil de largo alcance SCALP y afirmó que "estaremos a su lado todo el tiempo que haga falta".
Llamó la atención la ausencia en Kiev de altos representantes de la Administración Trump. Los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, no realizaron el viaje, pese a las especulaciones de que el Día de la Independencia podría marcar su primera visita a Ucrania.
Desde que asumieron un papel destacado en los esfuerzos diplomáticos de la Administración estadounidense, ninguno ha viajado a Kiev, a pesar de las reuniones reiteradas con responsables rusos y de las ocho visitas de Witkoff a Moscú.
El exvicepresidente estadounidense Mike Pence y Keith Kellogg, antiguo enviado especial de Trump para Ucrania, sí viajaron a Kiev durante el fin de semana y participaron en los actos relacionados con el aniversario.
El precio de la independencia
En un discurso con motivo del Día de la Independencia, Zelenski aseguró ante los ucranianos y los dirigentes internacionales que hace 35 años los servicios de inteligencia dudaban de que Ucrania pudiera sobrevivir como Estado independiente y auguraban que volvería a caer bajo la influencia rusa.
"Pero los ucranianos restauraron la independencia de su Estado y sin duda protegeremos la independencia de Ucrania, no hay ninguna duda", dijo, en referencia a las evaluaciones de los servicios de inteligencia occidentales en los días previos a la invasión a gran escala de Rusia, que pronosticaban que Ucrania podría caer en cuestión de días o semanas.
Cuando las fuerzas rusas avanzaron rápidamente hacia Kiev en febrero de 2022, pocos esperaban que Ucrania resistiera el ataque. Seis meses después, el país celebró su primer Día de la Independencia desde el inicio de la guerra a gran escala. Este lunes la conmemoró por quinta vez.
"Los ucranianos no serán adoquines bajo los pies de zares y gobernantes. Los ucranianos no se someterán. Los ucranianos no serán moneda de cambio en disputas entre capitales. Los ucranianos no aceptarán aquello en lo que no creen. Y sin duda no renunciarán a su propio sueño, el sueño de vivir de manera independiente".
Las conmemoraciones de este lunes también reflejaron el enorme coste de preservar la independencia. Zelenski y la primera dama, Olena Zelenska, comenzaron la jornada rindiendo homenaje a los defensores caídos antes de que el presidente entregara algunas de las más altas condecoraciones del Estado a militares, hombres y mujeres.
Las familias de los soldados muertos en defensa del país recibieron distinciones otorgadas a título póstumo. No hubo el tradicional desfile militar por el centro de Kiev. En su lugar, Ucrania exhibió drones de fabricación nacional y otras tecnologías de defensa que se han convertido en piezas clave de su esfuerzo bélico.
Un momento peligroso en la guerra
La ceremonia llega tras una grave escalada en los ataques rusos contra Ucrania. Moscú ha intensificado los ataques con misiles balísticos y drones contra las ciudades ucranianas, lo que ha llevado las víctimas civiles a su nivel más alto desde los primeros meses de la invasión y ha dejado al descubierto la creciente escasez de misiles interceptores avanzados en Ucrania.
Zelenski señaló que las entregas de interceptores Patriot se han reducido de forma significativa incluso mientras se incrementan los ataques con misiles rusos. Ucrania necesita al menos 300 interceptores adicionales antes del invierno, lo que convierte la defensa aérea en uno de los asuntos centrales de las conversaciones del lunes con sus aliados europeos.