La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirma que Europa debe prepararse para "una nueva era de seguridad europea" tras atribuir a Rusia un sabotaje con drones en Alemania. Mark Rutte señala que la OTAN debe contar con las capacidades necesarias para afrontar estas amenazas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó el miércoles que incidentes como el sabotaje con dron ruso del mes pasado en Alemania se han convertido en "la nueva normalidad", lo que supone una nueva escalada de la actividad rusa en territorio de la Unión Europea.
"Leipzig marca una nueva escalada en territorio de la Unión Europea directamente atribuida a Rusia, pero forma parte de un patrón más amplio de incidentes cada vez más peligrosos", señaló en una rueda de prensa en Bruselas junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Si el ataque hubiera tenido éxito, "habría provocado daños enormes y posiblemente incluso la pérdida de vidas humanas".
"Los europeos se enfrentan a una dura realidad, que esta es la nueva normalidad", añadió, al subrayar que la UE debe responder a la "temeridad" de Rusia "con más rapidez y eficacia".
Von der Leyen aseguró que Europa cuenta ya con "equipos de respuesta rápida" capaces de reaccionar ante ese tipo de ataques y que está preparada para añadir más sanciones al paquete ya existente contra Rusia. Los ministros de Exteriores se reunieron en Irlanda para debatir las nuevas inclusiones propuestas.
Von der Leyen añadió que los europeos deben tratar las infraestructuras cotidianas como posibles objetivos de primera línea y protegerlas en consecuencia. "Estamos en una nueva era de la seguridad europea", dijo.
Rutte respaldó las declaraciones de von der Leyen y afirmó que Rusia se ha vuelto "cada vez más temeraria" mientras mantiene su invasión a gran escala de Ucrania, con una amenaza que ahora se extiende al territorio europeo y de la OTAN. "El peligro que representa Rusia es evidente", dijo.
Agregó que, si Rusia cree que Europa y la OTAN se dividirán o se verán disuadidas de seguir apoyando a Ucrania ante esta nueva amenaza, se equivoca. "Nuestra unidad es inquebrantable", afirmó.
Ambos se reunieron en la capital belga un día después de que el Gobierno alemán atribuyera formalmente a Rusia un dron cargado con explosivos descubierto en un aeropuerto del este del país a comienzos de agosto. El Kremlin ha negado las acusaciones.
El viceministro de Exteriores ruso, Alexander Grushko, acusó a Berlín de haber optado por un "camino de escalada", informaron el miércoles medios vinculados al Kremlin. También arremetió contra los dirigentes europeos, a quienes culpó de patrocinar lo que calificó de "terrorismo ucraniano".
El anuncio alemán
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, denunció el martes que los "medios para llevar a cabo el acto" de sabotaje con dron del 4 de agosto "nos son conocidos de otras operaciones híbridas realizadas por Rusia y de su guerra contra Ucrania".
"El Gobierno alemán concluye por tanto que Rusia es responsable del ataque híbrido en Leipzig del 4 de agosto", afirmó.
El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, señaló junto a Dobrindt el martes que las acciones de Rusia forman parte de "una larga serie de intentos de desestabilización, desinformación, amenazas, sabotaje y agresión dirigidos contra Europa".
Tras la investigación, Alemania ordenó el cierre del consulado ruso en Bonn y rescindió el acuerdo que permitía operar la Casa Rusa en Berlín. El Kremlin prometió que respondería a estas medidas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que había hablado con el canciller alemán, Friedrich Merz, y que Kiev está preparada para ayudar "con conocimientos especializados, experiencia o en otros ámbitos en los que Alemania pueda necesitarnos".
"Se trata de otra escalada rusa y es importante que Alemania haya respondido", añadió.
"Terrorismo patrocinado por el Estado"
Mientras tanto, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, aseguró que el sabotaje con dron en Leipzig presenta "todas las características del terrorismo patrocinado por el Estado" y lo atribuyó a Rusia.
"La cuestión es qué hacemos al respecto", declaró el miércoles a su llegada a una reunión informal de ministros de Exteriores en Wicklow, Irlanda.
"Ya hemos convocado a los embajadores rusos, al igual que muchos Estados miembros, y discutiremos qué más podemos hacer".
En respuesta al incidente, la UE y Bélgica convocaron al embajador ruso en Bruselas. Francia llamó al encargado de negocios ruso, mientras que Países Bajos convocó a un representante diplomático ruso.
Kallas destacó que 1.600 personas y entidades que apuntalan el complejo militar ruso se han añadido a una propuesta de nuevas sanciones de la UE, "y puede que haya más", dijo.
Las medidas se dirigen principalmente contra Moscú por su invasión a gran escala de Ucrania. Subrayó, sin embargo, que nada quedaría confirmado el miércoles, ya que la reunión de Exteriores es informal.
El 21.º paquete de sanciones contra Rusia, adoptado a finales de julio, se centró en un amplio abanico de personas y entidades implicadas en las industrias militares del país, como productores de drones de largo alcance, entre ellos el modelo Garpiya.
Todo ello coincide con el debate entre los embajadores de la UE en Bruselas, que consideran si añadir a la lista de sanciones del bloque a 27 personas y entidades rusas implicadas en la deportación forzosa y la adoctrinación de menores ucranianos.