Hungría condiciona su voto a la aprobación de leyes sobre los derechos de las minorías y, según la ministra de Exteriores Anita Orban, las reformas necesarias ya están en marcha en Kiev.
Según informaciones de la prensa ucraniana, de nuevo no se ha logrado avanzar en el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea, después de que la diplomacia húngara tampoco respaldara en la jornada negociadora del martes la apertura del segundo y el tercer bloque. El primero incluye las normas relativas al mercado interior de la UE, el segundo se refiere a la regulación de la competitividad.
En cuanto a la adhesión de Moldavia, que se tramita conjuntamente con la de Ucrania, Hungría no ejerció allí su veto, por lo que en el caso moldavo podría abrirse el tercer bloque, pero los demás Estados miembros no quieren modificar la decisión previa de que los procesos de adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE avancen de forma conjunta.
El Gobierno húngaro supedita cualquier nuevo avance en el proceso de adhesión de Ucrania a la UE a que se cumpla el compromiso de ordenar la situación de los derechos de las minorías húngaras en Ucrania, algo que, según recordó, ya dejó claro la semana pasada, cuando también votó en contra en esta cuestión.
Los Gobiernos ucraniano y húngaro mantuvieron en verano negociaciones sobre los derechos de la minoría húngara, y Kiev se comprometió a garantizar los derechos educativos, culturales y lingüísticos de la población de lengua húngara que vive en Ucrania. Las autoridades de la Unión Europea respaldaron además las demandas planteadas por el Gobierno húngaro en este ámbito.
Según declaró el lunes la ministra de Exteriores húngara, Anita Orbán, también se ha producido algún avance en este asunto. Ha comenzado la elaboración de una nueva legislación sobre educación. En junio, el Gobierno húngaro no bloqueó la apertura del sexto bloque, dedicado a las relaciones exteriores, en el marco del proceso de adhesión de Ucrania a la UE.