Desde el 1 de septiembre Austria prohíbe el velo a las alumnas menores de 14 años en escuelas públicas y privadas, los tutores afrontan multas de 150€ a 800€ si reinciden.
Desde el inicio del curso escolar 2026/27, el 1 de septiembre, las alumnas en Austria no pueden llevar en la escuela ningún pañuelo que "cubra la cabeza según las tradiciones islámicas" hasta que cumplen 14 años.
Representantes del profesorado han informado, por un lado, de un desarrollo mayoritariamente tranquilo y respetuoso, aunque desde algunos centros se notifican conflictos y reacciones en ocasiones agresivas.
Las reacciones son, por tanto, muy dispares. La nueva ley ya era polémica antes de su entrada en vigor. Los críticos dudan sobre todo de si la prohibición es compatible con la libertad religiosa y el principio de igualdad.
La nueva ley tras la decisión del Tribunal Constitucional de Austria en 2020
En 2020, el Tribunal Constitucional de Austria (VfGH) anuló una anterior prohibición del velo. La norma derogada prohibía en términos generales el uso en las escuelas primarias de prendas religiosas o ideológicas que implicaran cubrir la cabeza. Se aplicaba a niñas hasta el final del curso en el que cumplían diez años.
Sin embargo, el VfGH concluyó que la regulación vulneraba el principio de igualdad y la libertad religiosa. A juicio del tribunal, en su efecto práctico la disposición se dirigía sobre todo contra el velo islámico.
La nueva ley se diferencia sobre todo por el aumento de la edad, se aplica a las alumnas hasta que cumplen los 14 años. El legislador cita como objetivo principal la protección del desarrollo infantil y de su libertad de decisión.
El Gobierno sostiene que las niñas deberían estar protegidas frente a posibles presiones familiares o sociales para tener que llevar un pañuelo sobre la cabeza. El VfGH aún no ha decidido si esta nueva justificación y el nuevo diseño de la prohibición responden a las dudas constitucionales planteadas entonces.
Los docentes deben aplicar la prohibición
La aplicación práctica recae por ahora en los centros escolares y, por tanto, en el profesorado. Si un docente constata que una alumna lleva un pañuelo pese a la prohibición, debe pedirle primero que se lo quite.
En caso de negativa, se prevén más conversaciones y, si es necesario, la intervención de la Dirección de Educación. Solo en fases posteriores puede iniciarse un procedimiento sancionador administrativo.
Quien incumpla la prohibición en varias ocasiones debe contar con un procedimiento por etapas. Al final pueden imponerse a los tutores legales multas de entre 150€ y 800€, si el pañuelo se sigue llevando pese al requerimiento.
Las directrices ya habían generado polémica antes del inicio del curso. Representantes del sindicato de docentes criticaron en particular la obligación de denunciar las infracciones y advirtieron de que se sitúa a los profesores en un papel de control que va más allá de su labor pedagógica.
Informes sobre amenazas y rechazo a la escuela
En el debate sobre la nueva ley también cuentan posibles amenazas y casos de rechazo de la escuela. El Gobierno austríaco ya había señalado, antes de la aprobación de la norma, casos en los que niñas o mujeres fueron sometidas a presiones tanto por llevar como por quitarse el pañuelo.
La ministra de Integración, Claudia Plakolm, mencionó, entre otros, casos de amenazas dentro de las familias. Por ahora no existe una estadística que permita saber con qué frecuencia se dan estas situaciones en las escuelas austríacas.
También los informes sobre alumnas que, debido a la prohibición del pañuelo, no asisten o no lo hacen de forma regular a clase necesitan todavía ser analizados. Hay indicios de algunos casos aislados de rechazo y de conflictos.
Valoraciones dispares sobre la protección de las niñas
Quienes respaldan la nueva regulación sostienen que las niñas a esa edad dependen en especial de su entorno familiar y que por ello pueden verse sometidas a una considerable presión social o religiosa.
Los críticos, en cambio, se preguntan si una prohibición estatal refuerza realmente la autonomía de las alumnas afectadas. Una niña que desee llevar el pañuelo "por convicción propia" ya no puede tomar esa decisión en el entorno escolar por efecto de la prohibición.
También desde las ciencias de la educación se plantean dudas. La psicóloga Christiane Spiel advirtió en la cadena 'ORF' de posibles conflictos de lealtad para la menor, si los padres exigen llevar el pañuelo mientras la escuela reclama que se lo quite.
Una nueva revisión constitucional en camino
Ya antes de la entrada en vigor, varios padres intentaron impugnar la nueva ley directamente ante el VfGH. El tribunal rechazó esas solicitudes por motivos formales, ya que en ese momento los afectados aún no estaban directamente alcanzados por la norma. Entre tanto se ha presentado una nueva demanda de anulación de la ley.
El eje del debate será previsiblemente de nuevo la relación entre libertad religiosa y principio de igualdad. Habrá que analizar, entre otras cuestiones, si la protección de los menores frente a presiones religiosas o familiares justifica una "injerencia en la libertad religiosa" y si una prohibición general del pañuelo es necesaria y proporcional para ello.
Alemania debate la cuestión, por ahora no hay prohibiciones
Por ahora, ningún estado federado en Alemania cuenta con una regulación comparable. Políticamente, sin embargo, el tema reaparece una y otra vez. En Renania del Norte-Westfalia, por ejemplo, se ha debatido una prohibición en escuelas primarias y guarderías con el argumento del interés superior del menor. También en Schleswig-Holstein y en el Bundestag ha habido iniciativas en esa dirección.
Ninguna de estas propuestas se ha materializado hasta ahora. Una prohibición general también tendría que ser compatible en Alemania con la libertad religiosa y el derecho de los padres a educar a sus hijos, y precisamente ahí se encuentran los mayores obstáculos constitucionales.