Una ola de sabotajes coordinados en la red ferroviaria paraliza los trenes en Países Bajos en el Día de los Presupuestos, el Gobierno exige una investigación para identificar a los responsables.
Los desplazamientos en tren quedaron prácticamente paralizados en amplias zonas de Países Bajos el martes, después de que las autoridades descubrieran tubos sujetos a las vías en unos 20 puntos, un episodio que los responsables consideran un sabotaje coordinado.
El gestor de la infraestructura ferroviaria, ProRail, señaló que la colocación deliberada de estos objetos provocó fallos generalizados en los circuitos de vía. "Se encontraron materiales en varios puntos de la vía que habían sido colocados allí de forma deliberada", afirmó ProRail en un comunicado. "Esto provoca averías en tramos completos. Todo apunta a un sabotaje", añadió el gestor.
Estos dispositivos hicieron que los sistemas de señalización detectaran los tramos afectados como ocupados, lo que detuvo el paso de todos los trenes con independencia de si realmente había alguno en la zona.
La interrupción comenzó en torno a las 5:30 y afectó especialmente a las rutas Amersfoort–Zwolle, Utrecht–Arnhem, Arnhem–Zutphen y Zwolle–Leeuwarden, mientras que la operadora nacional NS informó de fuertes retrasos en cadena en torno a Zwolle, Deventer y Amersfoort durante las horas punta de la mañana.
Un tren llegó a golpear uno de los tubos cerca de Steenwijk, en Overijssel, y ProRail confirmó que no hubo heridos.
Interrupción coincidente con el Día de los Presupuestos
Los pasos a nivel averiados también alteraron el tráfico rodado en las zonas afectadas.
La interrupción se produjo el mismo día de 'Prinsjesdag', el Día de los Presupuestos anual de Países Bajos, en el que el rey recorre tradicionalmente La Haya ante grandes multitudes. Las autoridades no han precisado si ambos hechos están relacionados.
La secretaria de Estado de Infraestructura y Gestión del Agua, Annet Bertram, aseguró estar "profundamente preocupada" y pidió una investigación exhaustiva.
La investigación está dirigida por la Policía Nacional. Ningún grupo ha reivindicado la acción y ProRail afirma que aún se desconoce quién estuvo detrás del ataque o cuál fue su motivación.