Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia, defiende ante los micrófonos de la 'Cadena SER' que las leyes amparan a los menores extranjeros no acompañados que no deseen acogerse a los programas de reagrupación familiar.
Sira Rego ha defendido en una entrevista concedida a la 'SER' el derecho de los menores extranjeros no acompañados a quedarse en territorio español si así lo desean. "Yo creo que la mayoría se quieren quedar en España y se van a quedar, claro. Hay una ley que los protege".
La ministra de Juventud e Infancia, exdiputada en el Parlamento Europeo entre 2019 y 2023 por Izquierda Unida, ha defendido que las leyes para los menores en España son iguales para todos, independientemente de su origen. "Nuestra obligación es protegerlos", ha defendido Rego.
"Os puedo asegurar que muchos de los niños han llegado huyendo de situaciones de violencia o extremas, y la obligación como sociedad es protegerlos", ha insistido la ministra. "No voy a renunciar a que hagamos política (...) cumpliendo la ley y el Estado de derecho, pero luego también desde la empatía (...) Me parece terrible la banalización del mal a la que estamos asistiendo".
"Se está haciendo politiqueo con los niños"
El Gobierno central calcula que hay ahora mismo en Ceuta una horquilla de unos 2.500–3.000 menores no acompañados. De ellos, unos 1.500 entraron en la crisis de finales de julio, de acuerdo con cifras policiales actualizadas a la baja, y medio millar ya estaba en el exclave antes de la crisis estival. Se estima que entre 500 y 700 siguen fuera del sistema de protección.
En una nota discordante con el resto de ministros del PSOE, la principal pata de la coalición gubernalmental, Rego ha reconocido que la colaboración de las autoridades marroquíes suele ser "limitada", declarando lo siguiente: "No suele ser habitual que tengamos una respuesta fluida de Marruecos y esto suele ser un problema".
Tanto el presidente del Gobierno como ministros de peso como el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, siguen sosteniendo casi dos meses después de la crisis que no existen pruebas de que Marruecos -entre otros actores a valorar- jugase un papel activo para generar la crisis, pese a que las evidencias periodísticas (los testimonios de los propios inmigrantes acerca de la actitud de los guardas marroquíes) e informes tanto privados como policiales posteriores apuntan en esa dirección.