EventsEventosPodcast
Loader

Encuéntranos

PUBLICIDAD

¿Una cura para la resaca? Una inyección de hormonas calma a ratones en estado ebrio

El tratamiento hormonal en ratones ofrece esperanzas para tratar el estado de embriaguez en humanos
El tratamiento hormonal en ratones ofrece esperanzas para tratar el estado de embriaguez en humanos Derechos de autor Euronews / Canva
Derechos de autor Euronews / Canva
Por Camille Bello
Compartir esta noticiaComentarios
Compartir esta noticiaClose Button

La investigación sobre los efectos del aumento de la hormona FGF21, producida por el hígado, podría ser clave para tratar algún día la embriaguez en humanos.

PUBLICIDAD

Los científicos han logrado que ratones ebrios recuperen rápidamente la sobriedad aumentando sus niveles de una hormona natural que comparten con los humanos, lo que abre la esperanza de una posible cura de la resaca.

La investigación, dirigida por científicos del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas (EE.UU.), podría ser clave para tratar algún día la embriaguez en humanos.

La hormona, llamada FGF21, lleva años despertando el interés de los científicos: la produce el hígado y desempeña un papel importante a la hora de ayudar -tanto a humanos como a ratones- a procesar ciertos alimentos, en particular el alcohol.

Estudios anteriores han descubierto que el FGF21 ayuda a distintas especies a combatir las consecuencias nocivas de la exposición al etanol.

En ratones y monos, la hormona suprime la ansiedad por el alcohol cuando se bebe, estimula la sed (presumiblemente para evitar la deshidratación causada por el consumo de alcohol) y protege contra las lesiones hepáticas inducidas por el alcohol.

En humanos, el alcohol es el inductor más potente de esta hormona.

Experimentos con ratones borrachos

Tras 15 años trabajando con FGF21, Steven Kliewer, autor principal del estudio, y su equipo sentían "curiosidad por saber qué podría hacer FGF21 en el contexto de una dosis de alcohol... una dosis que los dejara inconscientes [a los ratones]", explica a Euronews Next.

Los científicos se propusieron comparar lo que sucedía tras administrar una dosis única de alcohol a dos grupos de ratones. Un grupo había sido modificado genéticamente para carecer de la hormona y el otro tenía una producción normal de FGF21.

Los experimentos también evaluaron el resultado de administrar a ratones normales una dosis extra de la hormona FGF21 mientras estaban bajo los efectos del alcohol.

La embriaguez se definió como la pérdida de "reflejo de enderezamiento", es decir, la capacidad del ratón de ponerse erguido después de ser colocado boca arriba.

Tras recibir una única dosis de alcohol, los científicos descubrieron que los ratones de ambos grupos metabolizaban el etanol a la misma velocidad. Pero, curiosamente, los que carecían de la hormona FGF21 permanecieron ebrios durante más tiempo.

Asimismo, cuando los investigadores administraron a los ratones ebrios una dosis extra de FGF21, se les pasó la borrachera antes que a los demás, una hora y treinta minutos de media más rápido.

"Conseguimos acelerar la recuperación de la embriaguez", afirma Kliewer, "y eso nos sorprendió un poco porque estos ratones ya tenían FGF21".

El estudio, publicado en la revista científica Cell, también reveló que la hormona FGF21 estimula el sistema nervioso noradrenérgico, una parte específica del cerebro que controla el estado de alerta.

El sistema nervioso noradrenérgico permite, por ejemplo, proteger a los ratones contra la pérdida de equilibrio que experimentan tras consumir alcohol.

" Cabe imaginar que el hecho de permanecer más alerta en el contexto de la exposición al alcohol en la naturaleza reportaría importantes beneficios evolutivos", afirma Kliewer.

Es poco probable que un ratón u otro animal se exponga a niveles de etanol que le hagan perder el conocimiento, "pero incluso niveles bajos de alcohol pueden afectar a nuestro juicio, a nuestra movilidad", explicó.

Algunos animales, incluidos los ratones, consumen fruta y néctar que, al fermentar, se transforma en alcohol.

PUBLICIDAD

Los científicos conocen "desde hace tiempo" el papel del hígado en el metabolismo del etanol, "pero ahora sabemos que también libera esta hormona que, al menos en los ratones, actúa sobre el cerebro para mantenerlos alerta", añadió Kliewer.

¿Podrían realizarse estos experimentos en humanos ebrios?

"Obviamente, estamos muy interesados en hacerlo", dijo a Euronews Next.

"Y un par de pruebas sugieren que es probable que esta vía esté disponible en las personas... la hormona FGF21 se activa al beber sólo un par de copas en humanos. También sabemos que el alcohol activa la misma parte del cerebro que la hormona en ratones".

Lo que queda por demostrar es si la hormona tiene el mismo efecto positivo en el tratamiento de la embriaguez en humanos.

La aplicación del experimento en humanos está "fuera del alcance de nuestro laboratorio", dice Kliewer, "pero esperamos poder asociarnos con especialistas clínicos para estudiarlo en el futuro".

PUBLICIDAD

Las investigaciones futuras tendrán que trazar un mapa de las vías neuronales que se activan en respuesta al FGF21.

"La intoxicación no se conoce bien, así que esto nos proporciona un nuevo recurso, un punto de apoyo, para comprender mejor la intoxicación en su conjunto", afirmó.

La idea sería que los médicos de los servicios de urgencias pudieran utilizar la hormona para proteger y tratar a los pacientes que acuden con una intoxicación aguda por alcohol, afirma el científico principal del estudio.

"En última instancia, queremos beneficiar a la humanidad. Hacemos estos experimentos para intentar hacer del mundo un lugar mejor", afirma Kliewer.

Compartir esta noticiaComentarios

Noticias relacionadas

Pantallas antes de acostarse: pasaporte al insomnio

¿Dónde es más difícil vivir en Europa como persona con discapacidad?

Finlandia, nombrado el país más feliz del mundo otra vez en 2024, pero los jóvenes europeos están peor