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Estos tests de autodiagnóstico podrían reducir aún más los casos de ITS

Esta foto facilitada por Visby Medical en enero de 2026 muestra su prueba tres en uno de gonorrea, clamidia y tricomoniasis para mujeres
Esta foto facilitada por Visby Medical en enero de 2026 muestra su prueba tres en uno de gonorrea, clamidia y tricomoniasis para mujeres Derechos de autor  Visby Medical
Derechos de autor Visby Medical
Por Euronews con AP
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Estados Unidos autorizó el año pasado la primera prueba casera para mujeres que detecta gonorrea, clamidia y tricomoniasis, así como el primer kit para el virus que provoca el cáncer cervical.

Buenas noticias respecto a la salud pública en Norteamérica, donde se están desarrollando nuevas opciones de pruebas y tratamientos para algunas de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes, una tendencia que los expertos esperan que consiga reducir las tasas de contagio en Estados Unidos.

El año pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó la primera prueba autónoma capaz de detectar tres infecciones frecuentes en mujeres: la gonorrea, la clamidia y la tricomoniasis, así como el primer kit doméstico para autodiagnosticarse el virus que causa el cáncer de cuello uterino.

La agencia cerró 2025 aprobando dos nuevos fármacos contra la gonorrea: las primeras nuevas opciones frente a la enfermedad en décadas. Son buenas noticias tras el aumento alarmante de casos de infecciones de transmisión sexual antes y durante la pandemia de COVID-19, que interrumpió el cribado, la educación y el tratamiento de la salud sexual en todo el país.

Pero los años de pandemia también trajeron avances positivos en las pruebas. La misma tecnología empleada en las primeras pruebas de coronavirus sin receta se está trasladando ahora a kits para realizar en casa pruebas de sífilis y otras ITS. Antes, la FDA había limitado en su mayor parte el uso de estas pruebas a los profesionales sanitarios.

"La salud sexual está estigmatizada y la gente puede mostrarse reticente a hacerse pruebas", afirma Ina Park, especialista en salud sexual de la Universidad de California, Estados Unidos. "Ahora hay muchas opciones para pacientes que quizá duden a la hora de acudir a la consulta".

Las nuevas pruebas ofrecen comodidad y resultados más rápidos

La empresa de diagnósticos Visby Medical lanzó el año pasado su prueba tres en uno para mujeres tras la aprobación de la FDA en marzo. La prueba, basada en muestras de orina, incluye un hisopo para toma vaginal y un pequeño dispositivo electrónico que procesa los resultados. Estos los envía a una aplicación móvil para su revisión.

La prueba, que cuesta 150 dólares (unos 127€), incluye además una consulta de telemedicina con un profesional sanitario que puede comentar los resultados y recetar antibióticos u otro tratamiento si fuera necesario. Todo el proceso, desde la compra de la prueba hasta la obtención de la receta, puede llevar tan solo seis horas frente a varios días siguiendo el modelo tradicional, señala Gary Schoolnik, director médico de Visby.

Antes, una enfermera o un médico tenían que recoger una muestra, enviarla a un laboratorio, obtener los resultados y programar una cita de seguimiento. "Muchos pacientes son muy difíciles de localizar y una gran parte de ellos, si su prueba es positiva, nunca son tratados y se pierden en el seguimiento", explica Schoolnik, también profesor emérito de la Facultad de Medicina de Stanford.

La FDA aprobó la prueba de Visby con base en estudios que mostraban que detectaba correctamente las tres infecciones, con tasas de acierto en torno al 98% o superiores. Es similar a las pruebas que se realizan en hospitales y centros de salud. Algunas pruebas para realizar en casa aún requieren intervención externa para obtener los resultados.

Por ejemplo, en mayo la FDA aprobó el kit de Teal Health para el VPH, el virus que causa el cáncer de cuello uterino. El dispositivo Teal Wand de la empresa permite a las mujeres recoger su propia muestra vaginal, que se introduce en un tubo y se envía a un laboratorio para su análisis. Las directrices federales actualizadas para el cribado del VPH, publicadas a comienzos de este mes, respaldaron por primera vez la autotoma.

La FDA ha aprobado recientemente los primeros nuevos fármacos contra la gonorrea en décadas

La bacteria que causa la gonorrea ha evolucionado de forma constante, desarrollando resistencia a casi todos los antibióticos utilizados para tratarla. Los dos nuevos fármacos se administran por vía oral, una ventaja importante frente al tratamiento estándar actual, una inyección del antibiótico ceftriaxona. Nuzolvenc, desarrollado mediante una alianza público-privada, se presenta en granulados que se disuelven en agua. Bluejepa, de GlaxoSmithKline, es un comprimido aprobado también para tratar infecciones urinarias.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomendaba anteriormente otro medicamento, la azitromicina oral, junto a la ceftriaxona inyectable, pero retiraron la pastilla de su guía tras detectar indicios de que la gonorrea estaba desarrollando resistencia. "Habíamos quedado con una sola clase de antibióticos recomendada para tratar la gonorrea y no teníamos otras buenas opciones", dice Park. "Así que contar con dos nuevas opciones en el mismo año es muy emocionante".

Las nuevas pruebas y tratamientos llegan cuando las tasas de ETS vuelven a descender

Los datos provisionales del CDC de 2024 muestran un tercer año consecutivo con menos casos de gonorrea y el segundo seguido con menos casos en adultos de clamidia y de las formas más contagiosas de sífilis. Los expertos apuntan a varios factores detrás de la tendencia, entre ellos una menor actividad sexual entre los jóvenes, el mayor uso de un antibiótico como pastilla del día después para prevenir infecciones y más cribados en casa.

Las nuevas pruebas podrían impulsar nuevas reducciones, aunque algunos expertos piden cautela. A medida que más personas se analicen en casa, podría ser más difícil seguir las tasas nacionales de infección, que antes se reportaban a través de un puñado de grandes laboratorios.

Además, las nuevas pruebas y los fármacos llegan con precios más altos que pueden limitar el acceso. Por ejemplo, la prueba de Visby, de 150 dólares (unos 127€), no está cubierta por los seguros. Si a eso se suman los recientes recortes de financiación de la Administración Trump al CDC y a otros organismos de salud pública, pueden surgir más desafíos en el horizonte.

"Me siento muy optimista por el hecho de que la gente tenga más opciones de prueba y también de que ahora dispongamos de nuevos fármacos", afirma Park. "Lo que me temo es que estos recortes en salud pública vayan a reducir el acceso a la atención en salud sexual para las poblaciones que menos pueden permitirse aprovechar estas nuevas opciones".

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