Loader
Encuéntranos
Publicidad

El aumento de la contaminación del aire perjudica el sueño

Una densa nube de humo se cierne sobre Asunción, Paraguay, el viernes 18 de febrero de 2022, debido a incendios en el norte de Argentina y el sur de Paraguay.
Una densa nube de humo se cierne sobre Asunción, Paraguay, el viernes 18 de febrero de 2022, debido a incendios en el norte de Argentina y el sur de Paraguay. Derechos de autor  AP Photo/Jorge Saenz
Derechos de autor AP Photo/Jorge Saenz
Por Marta Iraola Iribarren
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Un nuevo estudio ha demostrado que el sistema respiratorio humano es extremadamente sensible a cambios a corto plazo de partículas finas incluso en entornos urbanos relativamente limpios.

Incluso en ciudades donde los niveles locales de contaminación se situaban por debajo del límite de exposición diaria recomendado por la Organización Mundial de la Salud, un nuevo estudio ha constatado que una mala calidad del aire puede provocar síntomas respiratorios con niveles de exposición más bajos de lo que se creía. Esto se debe a que el sistema respiratorio humano es extremadamente sensible a las variaciones a corto plazo de las partículas finas en suspensión, incluso en entornos urbanos relativamente limpios.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Investigadores de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, de la Universidad Tsinghua, en China, y de la empresa de tecnología del sueño Sleep Cycle observaron que, cuando los niveles de contaminación aumentaban en diez microgramos de partículas por metro cúbico (μg/m³), los episodios de tos se incrementaban un 2,4 % en los cinco días siguientes.

Analizaron los sonidos de tos de alrededor de 100.000 usuarios de la aplicación Sleep Cycle en 32 ciudades de 12 países durante 500 días.

"Esto sugiere que quizá no exista un umbral seguro de exposición a la contaminación atmosférica, aunque nuestra investigación es puramente observacional", señaló Cecilia Mascolo, que dirigió el estudio en Cambridge.

"En cualquier caso, la gente puede plantearse cómo reducir su propia exposición a la contaminación del aire, por ejemplo utilizando mascarillas o filtros de aire".

Además de la irritación respiratoria inmediata, la tos nocturna también interrumpe el sueño, lo que podría vincular la exposición aguda a la contaminación del aire con consecuencias sistémicas más amplias, entre ellas disfunciones cardiometabólicas, deterioro del rendimiento cognitivo y riesgos neurodegenerativos asociados a un descanso de mala calidad.

Los investigadores analizaron también el caso de Los Ángeles en 2025, cuando la ciudad sufrió su peor temporada de incendios forestales en años. Constataron que un aumento de diez microgramos por metro cúbico en la concentración de partículas provocó un repunte del 10 % en la tos nocturna, lo que sugiere que los episodios extremos de contaminación del aire desencadenan picos inmediatos y desproporcionadamente altos de síntomas respiratorios agudos.

Los investigadores tuvieron en cuenta además factores externos que podían contribuir a un aumento de los niveles de tos, como las condiciones meteorológicas o la incidencia de la gripe, pero el patrón asociado a la contaminación atmosférica se mantenía.

undefined

¿Cuáles son los niveles de calidad del aire en Europa?

En las 13 ciudades europeas incluidas en el estudio, las concentraciones medias diarias de partículas finas en suspensión oscilaron entre un mínimo de 5,47 μg/m³ en Uppsala, Suecia, y un máximo de 14,70 μg/m³ en Bérgamo, Italia. El nivel medio en las 13 ciudades europeas se situó en torno a 10,58 μg/m³. La Organización Mundial de la Salud recomienda que la exposición diaria no supere los 15 μg/m³ en un promedio de 24 horas más de tres a cuatro días al año.

En conjunto, las ciudades europeas del estudio registraron niveles de contaminación de base bajos o moderados en comparación con las urbes más contaminadas del conjunto global de datos, como Pekín, con 40,97 μg/m³, o Shanghái, con 33,48 μg/m³.

Consecuencias más amplias para la salud

Más allá de la molestia de la tos y el dolor de garganta, estos síntomas pueden ser indicio de afecciones latentes, advirtieron los autores.

"Todo el mundo tose de vez en cuando, pero la tos, sea puntual o más persistente, es un signo de irritación o inflamación en los pulmones", explicó el autor principal, Tong Xia, de la Universidad Tsinghua. "Una tos puede indicar algo que todavía no se ha cronificado, pero que podría hacerlo en el futuro".

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

Vivir en un barrio desfavorecido se asocia con un cerebro más envejecido

De los cuentos antes de dormir a los clubes de lectura, leer protege el cerebro toda la vida

¿Cómo salvar millones de vidas cuando la ayuda humanitaria se hunde?: Gravando a los ricos