Cada día de guerra con Irán hace que los turistas internacionales dejen de gastar 550 millones de euros en Oriente Medio, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC). Muchos miran ahora a Europa como destino seguro.
Cada día de guerra con Irán hace que los turistas internacionales dejen de gastar 550 millones de euros en Oriente Medio, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC). Muchos miran ahora a Europa como destino seguro.
El golpe al turismo en Oriente Medio abre al mismo tiempo una oportunidad y un riesgo para Europa: absorber parte de ese flujo de viajeros. WTTC estima que Oriente Medio representa el 5% de las llegadas internacionales a nivel mundial y el 14% del tráfico internacional de tránsito, por lo que el impacto puede ser muy fuerte en la demanda en todo el mundo, en particular en Europa.
"Históricamente, Europa ha sido vista como un destino estable y confiable durante períodos de incertidumbre global, y hay señales tempranas de que esta percepción permanece intacta", señala Eduardo Santander, CEO de European Travel Commission.
En su opinión, una de las ventajas competitivas del continente europeo es la seguridad de ahí que "en tiempos inciertos, esta reputación refuerza la posición de Europa como una opción de viaje confiable para los visitantes internacionales".
El Mediterráneo, principal beneficiado
Dentro de Europa, puntualiza Santander, "es más probable que los destinos mediterráneos que ofrecen vacaciones de sol y playa y los destinos que sobresalen en experiencias de lujo se beneficien".
"Vamos a observar en los próximos meses un desplazamiento de flujos turísticos hacia destinos percibidos como más seguros en el Mediterráneo occidental, Latinoamérica y Asia-Pacífico", tercia Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo de España, para quien "asistiremos a la consolidación de algunos destinos emergentes como Albania o Montenegro".
España es de los más beneficiados por esta situación. "Los principales emisores europeos, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, van a mirar hacia España con más interés aún del habitual”, confirma Molas.
Eduardo Santander remarca más tendencias. "Europa podría beneficiarse de viajes intraeuropeos más fuertes y de una demanda continua de los visitantes internacionales. "Además, podemos ver que más europeos eligen pasar unas vacaciones más cerca de casa en lugar de viajar de larga distancia, especialmente si las rutas de vuelo se vuelven más largas o más caras".
Más turistas ¿pero a qué precio?
Pero, ¿podrá Europa absorber esta demanda pese a la saturación turística? Para Eduardo Santander, de European Travel Commission, este nuevo flujo de viajeros internacionales que huye del conflicto puede desestacionalizar el turismo en el continente.
"Los patrones de viaje de la región del Golfo a menudo difieren estacionalmente de los períodos de viaje pico en los destinos mediterráneos europeos. De hecho, esto podría ayudar a extender la temporada turística y extender la demanda de manera más uniforme a lo largo del año, apoyando los destinos fuera de los meses máximos tradicionales".
Desde la Mesa del Turismo en España se apuesta por descentralizar el turismo y, como apunta Molas, "redoblar los esfuerzos en materia de estacionalidad, territorio, regulación de flujos y gobernanza público-privada". WTTC destaca la "resiliencia" del sector turístico pese a las crisis y los conflictos y el gran impacto en la demanda con pérdidas de 550 millones de euros al día en el gasto de turistas internacionales en Oriente Medio.
Gloria Guevara, presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, subraya que "los viajes y el turismo suelen ser uno de los primeros sectores en sentir el impacto de las tensiones geopolíticas. Breves periodos de interrupción pueden traducirse rápidamente en pérdidas económicas significativas para los destinos, las empresas y los trabajadores de la región".
No obstante, Guevara confía en que el apoyo de los gobiernos a los viajeros, (en asistencia hotelera o repatriación), así como el trabajo conjunto con la industria pueda restablecer la confianza del turista. "Nuestro análisis de crisis anteriores demuestra que los incidentes relacionados con la seguridad suelen registrar los tiempos de recuperación turística más rápidos, en algunos casos en tan solo dos meses".
La historia reciente demuestra que el turismo suele recuperarse con rapidez tras las crisis. Pero, mientras tanto, los conflictos geopolíticos vuelven a redituar el mapa mundial de los viajes.