Se espera que esta medida abra nuevas oportunidades de observación de aves, seguimiento de fauna y senderismo para los ecoturistas, mientras Kazajistán intenta recuperar el equilibrio ecológico.
Kazajistán, uno de los países más grandes y verdes del mundo, ha anunciado planes para ampliar sus parques nacionales. La medida prevé sumar unos 20.000 kilómetros cuadrados de terreno protegido de aquí a 2035, lo que elevaría la superficie total a aproximadamente 332.000 kilómetros cuadrados, más que en Polonia o Italia.
Considerado el lugar de origen de la manzana, Kazajistán es también conocido por sus inmensos paisajes de estepa, el cañón de Charyn de intenso rojo, las espectaculares montañas de Altai y el lago Kaindy, con su bosque sumergido. El país centroasiático es también conocido por su cultura nómada, en especial la caza con águilas, y es conocido como la "tierra de los nómadas".
Sin embargo, sigue siendo un destino relativamente poco frecuentado, sobre todo por los viajeros de aventura y de naturaleza, algo que se espera que cambie con la creación de nuevos espacios verdes.
Por qué Kazajistán amplía sus parques nacionales
Kazajistánha invertido de forma considerable en la restauración del equilibrio ecológico y en la promoción del turismo sostenible en los últimos años. Por ello, la iniciativa de ampliar los parques nacionales se enmarca en una estrategia de biodiversidad más amplia, titulada 'Concepto para la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica 2026-2035'.
El plan busca conservar los paisajes únicos del país, desde las dunas ventosas del desierto de Aral Karakum hasta las cumbres nevadas del Tian Shan y los bosques de Karkaraly. Esto incluye aumentar la superficie forestal, con unos 8.000 kilómetros cuadrados de bosques que se plantarán o restaurarán, además de la ampliación de las reservas ya existentes.
La medida también reforzará la notable biodiversidad y fauna de Kazajistán. En la actualidad, el país alberga más de 6.000 especies vegetales y unas 230 especies animales. Varias de ellas, como el ciervo de Bujara, el leopardo de las nieves y la gacela persa, están en peligro de extinción.
Esto podría suponer también un importante impulso para el turismo, abriendo nuevas oportunidades para la observación de fauna y aves, así como para el senderismo en zonas boscosas.
Del mismo modo, podrían recuperarse ecosistemas como la cuenca del mar de Aral, lo que también ayudaría a impulsar un ecoturismo sostenible. El país ya está plantando saksaul en el lecho seco del mar de Aral para evitar nuevos daños.
Estos planes también implican mejorar las infraestructuras para los turistas, con centros de visitantes, más alojamientos de glamping y rutas de senderismo y 'trekking', además de más señalización, especialmente en las regiones de Ile-Alatau y los lagos Kolsai.
Se prestará más atención a las excursiones a caballo y a las remotas ecoaldeas, y se formará a más guías turísticos para este tipo de experiencias. Kazajistán también está reintroduciendo diversas especies silvestres, como tigres, kulanes y caballos de Przewalski, para ayudar a restaurar los hábitats naturales.