Un ciudadano árabe habría dirigido desde Chipre a dos jóvenes de 21 años, que fueron detenidos en Israel. Ambos habrían preparado un ataque contra soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la base de Anatot, situada al noreste de Jerusalén, cerca de la zona del desierto de Judea.
Un árabe que reside en Chipre y que, según las autoridades israelíes, mantiene vínculos operativos con Hamás, aparece en un escrito de acusación presentado en Israel como la persona que supuestamente organizó y coordinó un plan de atentados terroristas mediante dos jóvenes que fueron detenidos en Jerusalén.
Los dos acusados, de 21 años y residentes en Jerusalén Este, habrían preparado un ataque contra soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en la base de Anatot, situada al noreste de Jerusalén, cerca de la zona del desierto de Judea. Según la versión de la Fiscalía, planeaban utilizar un artefacto explosivo improvisado.
La investigación sostiene que los dos sospechosos estudiaron material en línea sobre la fabricación de bombas, mientras que uno de ellos habría llegado a dar pasos prácticos para ensamblar un artefacto explosivo.
Un elemento central del caso es un familiar de uno de los acusados que vive en Chipre. Según la acusación de la Fiscalía, este pariente desempeña un papel operativo en Hamás y mantenía contacto con el joven de 21 años, al que encomendaba misiones de recopilación de información dentro de Israel.
Las autoridades sostienen que el joven grababa y fotografiaba distintos lugares, recopilando información sobre puestos de control militares y, al mismo tiempo, aportaba datos sobre el hotel de Jerusalén en el que trabajaba.
El escrito de acusación añade que se transmitió información sobre un grupo de cadetes de la Fuerza Aérea israelí que tenía previsto alojarse en ese hotel. Esos datos incluirían tanto las fechas de la estancia como los números de sus habitaciones.
Según la versión de la Fiscalía, el supuesto enlace desde Chipre estudió la posibilidad de prestar ayuda para un eventual atentado suicida contra el hotel. El acusado habría respondido que incluso podría participar él mismo en el ataque, si bien subrayó que se necesitaba más tiempo para prepararlo.
Al primer acusado se le imputan, entre otros cargos, conspiración para cometer un acto terrorista que podría haber derivado en homicidio en circunstancias agravantes, contactos con un agente extranjero, tentativa de facilitar información al enemigo e infracciones de la legislación sobre armas con motivación terrorista.
El segundo joven de 21 años está acusado de participar en una conspiración con el objetivo de perpetrar un atentado terrorista con intención de homicidio en circunstancias agravantes. Paralelamente, la Fiscalía ha pedido al tribunal que ambos permanezcan bajo custodia hasta la conclusión del procedimiento penal y la emisión de la sentencia definitiva.