Cuatro distritos capitalinos han sufrido incendios mientras las autoridades informan de unos 24 heridos tras los ataques contra edificios residenciales y centros logísticos.
Un nuevo ataque ruso con misiles y drones ha matado al menos a 15 personas en Kiev y su región circundante durante la noche, según informan las autoridades este miércoles, en el último episodio de la ola de ataques mortales contra Ucrania que también ha dejado varios heridos.
Los periodistas de la agencia AFP pudieron escuchar las explosiones pasada la medianoche, después de que la fuerza aérea ucraniana advirtiera de la llegada de misiles balísticos. Uno de los periodistas relató que, horas después, seguían viéndose columnas de humo oscuro y se mantenía en el aire un acre olor a quemado.
La administración militar indicó que la andanada de misiles y drones ha impactado en edificios residenciales y en varios almacenes. "El enemigo vuelve a atacar deliberadamente a la población civil y a las infraestructuras civiles", han señalado en Telegram. El Ejército ha informado de, al menos, 24 heridos en la capital, después de que los ataques provocaran incendios en cuatro distritos.
"La región de Kiev ha sufrido esta noche de nuevo uno de sus ataques enemigos más trágicos. Rusia ha vuelto a traer muerte y destrucción a nuestra tierra, arrebatando la vida a civiles. Habrá sin duda una rendición de cuentas justa por cada uno de estos crímenes", ha escrito Tymur Tkachenko, jefe de la administración militar regional, en Telegram.
Los ataques rusos del pasado sábado contra Kiev y sus suburbios ya mataron a otras 10 personas e hirieron a más de 30, mientras unos drones ucranianos hundían un enorme portacontenedores ruso en el mar Negro. En los últimos meses, Kiev ha reclamado a sus aliados que le suministren más interceptores Patriot de fabricación estadounidense, mientras Rusia intensifica el uso de misiles balísticos más de cuatro años después del inicio de su invasión a gran escala.
Una "cacería" deliberada en Jersón, según Zelenski
Ambos bandos han intensificado los ataques de largo alcance en las últimas semanas y Rusia más que duplicó el uso de misiles en julio, según un análisis de AFP. Los ataques con drones se han vuelto igualmente habituales, y Ucrania ha intensificado sus golpes contra infraestructuras civiles, incluidas instalaciones petroleras y gasísticas y centros logísticos en Rusia.
Cinco personas murieron y otras 10 resultaron heridas el martes por la mañana en la región de Moscú en ataques que tuvieron como objetivo almacenes del gigante ruso del comercio electrónico Wildberries.
El alcalde de Moscú afirmó este miércoles que las defensas aéreas del país habían interceptado y destruido al menos diez drones que se dirigían hacia la capital rusa. Y el gobernador de la región de Tula, al sur de Moscú, aseguró que las defensas rusas habían destruido 107 drones ucranianos en la zona durante la noche. Este añadió que dos bloques de viviendas resultaron dañados y que un dron cayó en el recinto de una plataforma logística de Wildberries en la región, provocando un incendio.
La empresa, a la que Ucrania acusa de almacenar piezas de drones y de ayudar al ejército ruso, afirmó que había ordenado una "evacuación preventiva". El presidente Volodímir Zelenski, por su parte, ha expresado su indignación por un vídeo en el que se ve a un hombre perseguido por un dron en la ciudad de Jersón, calificándolo de "cacería" y "safari" deliberados contra civiles.
Los observadores de derechos humanos de la ONU han expresado su preocupación por el aumento de las víctimas civiles, que han alcanzado su nivel más alto desde el inicio d la invasión rusa, en febrero de 2022.
Zelenski ha advertido de que la falta de interceptores de misiles balísticos "solo anima a Rusia a lanzar este tipo de ataques que cuestan vidas humanas". Este se reunió el pasado martes con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en parte para presionar a Washington y conseguir licencias que permitan producir sistemas Patriot en el propio país.