El Ejército de Israel ha estimado que la cifra de muertos en Gaza, tras dos años de invasión militar, asciende a unos 70.000 palestinos. El Ejecutivo de Netanyahu reconoce tácitamente, por tanto, los datos aportados por el Ministerio de Sanidad gazatí que habían cuestionado hasta ahora.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este jueves que Hamás entregará sus armas. "Mucha gente dijo que nunca se desarmarán. Parece que lo que van a hacer", ha declarado Trump durante una reunión de su gabinete.
El republicano ha elogiado la cooperación con los paramilitares suníes que aún controlan la Franja de Gaza, después de que las fuerzas israelíes trajeran de vuelta los restos del último rehén retenido, Ran Gvili. "Nos ayudaron a recuperar esos cuerpos, y esa familia está muy agradecida", ha dicho Trump.
"Hemos sacado a los terroristas de allí y van a desmilitarizarse. Lo harán porque no tienen otra opción", ha declarado así mismo Steve Witkoff, uno de los diplomáticos clave en la segunda Administración trumpista. "Van a renunciar a ello. Van a renunciar a los AK-47", ha asegurado ante Trump.
Los portavoces de Hamás han dicho que la devolución del cadáver de Gvili demuestra su "compromiso" con el alto el fuego, pero hasta ahora su brazo militar no ha entregado sus armas.
El grupo ha declarado en repetidas ocasiones que el desarme es una línea roja, pero también ha sugerido que estaría abierto a entregar sus armas a una autoridad palestina que sustituyese a su brazo político. El desarme es una parte clave de la segunda frase del plan de alto el fuego sellado en octubre. También se ha creado un comité tecnocrático palestino, que no ha sido elegido democráticamente por los gazatíes, con el objetivo de asumir el gobierno del enclave.
Witkoff ha declarado en un post en X que el acuerdo de alto el fuego está entrando en su segunda fase tras dos años de un nuevo episodio bélico entre Israel y Hamás, incluyendo el establecimiento de un Gobierno tecnocrático en Gaza, pese a que las hostilidades en la Franja continúan por parte de Israel.
Pero Witkoff no ha ofrecido detalles sobre quién formará parte de la nueva administración palestina de transición que gobernaría Gaza. El comité tecnocrático que, según Witkoff, se creará en la segunda fase se encargará de prestar servicios públicos a los más de dos millones de palestinos de Gaza, pero se enfrenta a enormes desafíos y preguntas sin respuesta, entre otras cosas sobre su funcionamiento y financiación.
Naciones Unidas ha calculado que la reconstrucción de la Franja costará más de 50.000 millones de dólares (42.000 millones de euros), un proceso que se espera que lleve años y para el que hasta ahora se ha prometido poco dinero.
El Ejército israelí ha admitido, tras dos años cuestionando la cifra, que ha matado a unos 70.000 gazatíes durante su larga ofensiva en la Franja: datos que coinciden con aquellos que manejaba el Ministerio de Sanidad gazatí y que provocaron una indignación global por la situación de los habitantes encerrados en el enclave; ciudadanos a los que se le ha cortado el acceso a suministros básicos, la posibilidad de huida y que han sobrevivido a bombardeos diarios -incluso en hospitales, corredores humanitarios, campamentos de refugiados y zonas de distribución de alimentos- por parte del Ejército israelí. La cifra la ha aportado al diario israelí 'Haaretz' un portavoz militar que aclaró que el desglose exacto de las víctimas todavía está bajo revisión.