Dos días después de declarar que "Europa no puede seguir custodiando el viejo orden mundial", Ursula von der Leyen intentó aplacar la reacción subrayando su apoyo "inquebrantable" al Derecho internacional.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha subrayado el "compromiso inquebrantable" de la Unión Europea con el Derecho internacional y el sistema multilateral, dos días después de que suscitara polémica al declarar que el bloque de los 27 no podía "seguir siendo el guardián del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y que no volverá".
Ese discurso, pronunciado el lunes por la mañana en la conferencia anual de embajadores, tuvo una acogida desigual: los defensores de Von der Leyen dijeron que era una dosis muy necesaria de 'realpolitik', pero los críticos afirmaron que corría el riesgo de dar permiso a los europeos para hacer la vista gorda ante las infracciones legales.
El rechazo fue especialmente intenso en España, donde el Gobierno socialista de Pedro Sánchez reprendió públicamente a la presidenta de la Comisión Europea. Sánchez ya está enfrentado a Von der Leyen por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que el español ha condenado como una flagrante violación del Derecho internacional.
"El dilema no es un viejo orden frente a un nuevo orden, sino un orden internacional frente a un desorden internacional. El mundo está cambiando, pero los valores y principios de la UE no deben cambiar", dijo Sánchez en una entrevista a 'El Diario'.
"Siempre defenderemos esos principios"
En medio de las reacciones, Von der Leyen intentó aclarar las cosas el miércoles por la mañana en su intervención ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo. El descontento era palpable entre las filas progresistas del hemiciclo, con algunos legisladores señalando con el dedo a la jefa de la Comisión y haciéndose eco de la postura de Sánchez.
Von der Leyen mantuvo su visión objetiva y dura del nuevo orden mundial, pero señaló que su valoración no debilitaría ni alteraría la misión principal de la UE. "Permítanme hacer una observación importante. Ver el mundo como es no disminuye en absoluto nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos. La Unión Europea se fundó como un proyecto de paz", dijo Von der Leyen a los legisladores.
"Nuestro compromiso inquebrantable con la búsqueda de la paz, con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el Derecho internacional son tan centrales hoy como lo fueron en el momento de nuestra creación. Y siempre defenderemos estos principios".
Von der Leyen ya había incluido ese mensaje en su discurso del lunes, en el que afirmó: "Nuestro apoyo a la ONU y a su Carta es una parte esencial de lo que somos. En un mundo más conflictivo como el nuestro, necesitamos una gobernanza mundial basada en normas. Por supuesto, el sistema de la ONU también necesita reformas. Y cuando los formatos tradicionales se estancan, tenemos que buscar formas creativas de abordar las crisis más graves de nuestro tiempo", afirmó hacia el final de su intervención.
Sin embargo, la atención política y mediática en torno a ese discurso se centró en una sección al principio de su intervención, en la que declaró que Europa no podía permitirse ser la "guardiana" de un "viejo orden mundial" que ya ha desaparecido.
El telón de fondo de la guerra en Oriente Medio, que ha dividido fuertemente a las capitales europeas y alimentado las acusaciones de que las actividades diplomáticas de Von der Leyen la han llevado a extralimitarse en su mandato, amplificó aún más el revuelo.
"Siempre defenderemos y mantendremos el sistema basado en normas que hemos ayudado a construir con nuestros aliados, pero ya no podemos confiar en él como única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos", declaró.
António Costa: "Un mundo multipolar requiere soluciones multilaterales"
Von der Leyen también pidió una profunda reflexión sobre la política exterior del bloque, estrictamente vinculada al principio de unanimidad y, por tanto, vulnerable a los vetos. Bruselas lucha actualmente por levantar el veto de Hungría al préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania.
La UE debe determinar "si el sistema que hemos construido -con todos sus bienintencionados intentos de consenso y compromiso- es más una ayuda o un obstáculo para nuestra credibilidad como actor geopolítico", dijo Von der Leyen. "La cuestión es que, si creemos -como yo- que necesitamos una política exterior más realista y orientada a los intereses, tenemos que ser capaces de cumplirla. Y este es el núcleo de mi mensaje de hoy", añadió.
El martes, mientras el discurso de Von der Leyen seguía acaparando titulares, António Costa, presidente del Consejo Euroepeo, dijo a los embajadores que "un mundo multipolar requiere soluciones multilaterales", un mensaje visto como un reproche implícito a Von der Leyen.
"Debemos defender el orden internacional basado en normas. Debemos defender los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, tal y como se recogen en nuestros Tratados. No deben aceptarse violaciones del Derecho internacional, ya sea en Ucrania, Groenlandia, América Latina, África, en Gaza o en Oriente Medio", afirmó Costa.