Con vuelos baratos, calles medievales, vistas al Adriático y precios sorprendentemente bajos, Kotor, joya costera de Montenegro, se consolida como uno de los destinos veraniegos con mejor relación calidad-precio de Europa.
Kotor se ha convertido discretamente en uno de los destinos de verano más inteligentes de Europa, aunque sigue siendo en gran medida un lugar poco conocido.
Encajada entre las montañas dramáticas de Montenegro y la costa adriática, la ciudad medieval ofrece el tipo de paisaje, historia y encanto frente al mar que los viajeros suelen asociar con destinos mediterráneos mucho más caros, pero sin costes desorbitados.
Ahora encabeza la lista (fuente en inglés) de la empresa fintech Zable de los destinos con mejor relación calidad-precio para este verano, gracias a sus costes de viaje y de vida relativamente bajos y a su amplia oferta de atracciones.
Los vuelos desde los principales aeropuertos europeos cuestan de media 91€, y el alojamiento en temporada alta ronda los 975€ por una semana, una cifra mucho más asequible que en muchos otros destinos del continente.
La tasa turística también es relativamente baja, en torno a 4,60€ por persona para toda la estancia, mientras que los datos de Zable indican que la compra en el supermercado resulta asequible, unos 36,50€ por una cesta completa.
Más allá de los precios, en Kotor hay mucho que hacer, con cerca de 200 atracciones muy bien valoradas.
La localidad presume de un casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una rica historia, calles empedradas y un litoral espectacular que rivaliza con destinos más conocidos y caros.
Esto es todo lo que necesita saber sobre Kotor si está planeando una visita.
Qué ver y hacer
El casco antiguo de Kotor sigue siendo la principal atracción, un laberinto de callejuelas de piedra, iglesias medievales, entre ellas la catedral románica, y plazas animadas. También alberga el interesante Museo Marítimo, que recorre la historia naval de la zona.
No deje de subir los más de 1.300 escalones hasta la fortaleza de San Giovanni para disfrutar de amplias vistas sobre la bahía de Kotor, especialmente al atardecer.
Para disfrutar de vistas aún más espectaculares, puede subir al teleférico de Kotor. En solo 11 minutos lleva a los visitantes desde la estación de Dub, a nivel del mar, hasta el monte Lovćen, cubre una distancia de 3,9 kilómetros y salva un desnivel de más de 1.300 metros. La recompensa son panorámicas sobre la bahía de Boka y la costa adriática.
Los paseos en barco hasta la pequeña iglesia isleña de Nuestra Señora de las Rocas son muy populares, y también puede tomar un ferry hasta la cercana Perast, que ofrece una elegante arquitectura de estilo veneciano y restaurantes junto al mar.
Qué comer y beber en Kotor
Según el estudio de Zable, el coste medio de una comida en un restaurante económico, una cerveza de barril y un refresco supera por poco los 15€, lo que hace que sea un lugar especialmente asequible.
El marisco domina los menús en Kotor, con calamares a la parrilla, risotto negro, ensalada de pulpo y pescado fresco del Adriático en la mayoría de los restaurantes junto al agua. No deje de probar el plato típico 'buzara', mejillones en un caldo de ajo y vino.
La cocina montenegrina apuesta también por los embutidos y carnes curadas, los quesos locales y los contundentes platos balcánicos. Pruebe el Njeguški pršut, el famoso jamón ahumado de Montenegro, que suele servirse con queso y aceitunas.
Los pasteles de burek, hojaldres en capas rellenos de carne picada, queso o espinacas, son un tentempié barato y saciante, mientras que los vinos locales, como el Krstač, elaborado a partir de una rara uva blanca autóctona de la región de Podgorica, acompañan bien las largas comidas de pescado con vistas a la bahía.
La arraigada cultura del café balcánico también está muy presente, con cafés que ocupan las antiguas plazas de piedra de Kotor, y la krempita, una tarta de crema pastelera, es una de las opciones preferidas para el postre.
Dónde alojarse en Kotor
La mayoría de los visitantes se alojan dentro del casco antiguo de Kotor o a lo largo del paseo marítimo que rodea la bahía. Los hoteles boutique instalados en antiguos palacetes y mansiones de piedra tienen mucho encanto y suelen ofrecer vistas a los tejados de teja o al mar.
Quienes busquen más tranquilidad pueden optar por la cercana Perast, con un ambiente más relajado, mientras que Dobrota ofrece apartamentos frente al mar a poca distancia a pie del casco antiguo. Los viajeros amantes del lujo se decantan cada vez más por Porto Montenegro, en la vecina Tivat, con marinas elegantes, hoteles de cinco estrellas y clubes de playa.
Aunque los precios varían según las fechas y la ubicación, una comprobación puntual de Euronews Travel reveló que una semana a finales de junio en alojamientos bien valorados del casco antiguo puede reservarse por unos 600€, para dos personas compartiendo habitación.
Cómo llegar a Kotor
La forma más sencilla de llegar a Kotor es a través del aeropuerto de Tivat, a unos 15 minutos en coche, con vuelos estacionales desde varias ciudades europeas.
El aeropuerto de Dubrovnik, en Croacia, es otra opción muy utilizada. Desde allí hay que tomar un breve autobús lanzadera hasta el centro de la ciudad y luego un autobús de línea hasta Kotor, un trayecto de aproximadamente dos horas, según los tiempos en la frontera y el tráfico.
La propia Kotor es una ciudad compacta y cómoda para recorrer a pie, aunque alquilar un coche resulta útil para explorar el resto de la bahía de Kotor, el parque nacional de Lovćen y la costa adriática de Montenegro.