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Das Mühlwald, ¿puede un resort familiar lograr que mi hijo duerma toda la noche?

El Mühlwald Quality Time Family Resort en los Dolomitas, Italia
El Mühlwald Quality Time Family Resort, en los Dolomitas, Italia Derechos de autor  Alex Filz/Ruth Wright Images supplied by hotel
Derechos de autor Alex Filz/Ruth Wright
Por Ruth Wright
Publicado última actualización
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Presentado como el único complejo familiar de tiempo de calidad de Tirol del Sur, ¿cumple Das Mühlwald su promesa? Ruth Wright asegura que sí, el hotel «nos dio espacio para ser familia, con todo nuestro ruido, agotamiento e imprevisibilidad caótica».

"Encontraréis todos los purés para bebés que necesitéis en el restaurante". Desconcertada, miré a mi marido. "Oh, no", dijimos. "Él no come purés".

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Es comprensible que la recepcionista diera por hecho que mi hijo, que técnicamente sigue siendo un bebé, comería comida para bebé. Pero no es el típico niño de 13 meses. Se zampa platos enteros de pasta, sube escaleras (casi siempre bajo supervisión) y duerme muy poco. ¿Para qué dormir si puedes sacar tarros de cristal de los armarios o gritar a los vecinos por encima de la valla?

Aunque pueda parecer un huracán en miniatura, por suerte mi hijo tiene un carácter encantador. "Habla" con todo el mundo, reparte abrazos y besos gratis y sonríe mucho. Pero también tiene muchísima energía. Así que cuando oímos hablar de Das Mühlwald, un resort pensado para que las familias pasen tiempo de calidad juntas, nos picó la curiosidad.

La mayoría de los viajeros va a los hoteles a relajarse y desconectar. Dado el carácter ruidoso y desmadrado de Santiago, siempre temo que pueda estropear la atmósfera tranquila que buscan la mayoría de los hoteles. En Das Mühlwald no pensé ni una sola vez en si molestaba a alguien, porque todo el mundo estaba allí con niños.

Cuando Santiago decidió probar hasta qué punto podía dejar un plato al borde de la mesa y, sorpresa, se hizo añicos en el suelo, el personal de sala lo recogió en un momento, sin dramatizar ni poner mala cara. Cuando chapoteaba en la piscina, los niños de alrededor se unían al juego. Das Mühlwald nos dio espacio para ser una familia, con todo nuestro ruido, nuestro cansancio y nuestra imprevisibilidad.

Vista panorámica del Das Mühlwald Quality Time Family Resort
Vista panorámica del Das Mühlwald Quality Time Family Resort Alex Filz

Las Dolomitas, telón de fondo perfecto para la zona de juegos

Das Mühlwald (fuente en inglés) se encuentra en Trentino, la provincia más nororiental de Italia. Aunque, con solo el cuatro por ciento de la población hablando italiano, uno tiene la sensación de estar en Alemania.

Una vez hechos los trámites de entrada, nos vimos recompensados con una vista impresionante de las majestuosas montañas Dolomitas, mientras evitábamos que Santiago se colara entre los barrotes del balcón. Las montañas, aún con nieve en las cumbres, son el telón de fondo de la piscina exterior, la zona de juegos y la granja de animales. Pasamos la mayor parte del tiempo en los jardines, hacía 30ºC durante nuestra estancia. Pero resultaba fácil imaginar lo bien que se aprovecha esta zona todo el año, muy frecuentada por esquiadores y snowboarders.

Nuestra habitación era bastante estándar, pero lo que la hacía especial era el cuidado con el que la habían equipado con todo lo necesario, una cuna, un cubo para pañales y un poncho para Santiago, además de mullidos albornoces para nosotros, los padres. En la recepción nos entregaron una larga lista de artículos que se pueden pedir prestados al hotel. Para los bebés hay disponibles vigilabebés, calientabiberones y hervidores de agua. Para los niños más mayores, el material de piscina, una mochila portabebés para la espalda y un cochecito pueden resultar muy útiles.

Cinco plantas de juegos interiores y dos piscinas

Santiago necesita mucho movimiento y mucha estimulación. En casa a veces cuesta darle todo lo que necesita, pero aquí había tanto para entretenerle que los días se nos pasaban volando y, menos mal, llegaba hecho polvo a la noche.

Las zonas de juegos blandos en interior se reparten por las cinco plantas, con toboganes y cuerdas para que los niños mayores trepen de un piso a otro. Nos encantó la enorme pista de carreras cubierta, donde Santiago podía lanzarse dentro y fuera de vehículos de dos, tres y cuatro ruedas sin sufrir (grandes) percances. La mesa de ping pong era muy popular entre los padres, que parecían entrenar a su prole para entrar en el equipo olímpico chino.

Las piscinas, exterior e interior climatizada, eran estupendas, igual que el enorme tobogán de agua por el que, pese a las señales que desaconsejaban hacerlo, mi marido se deleitó bajando con Santiago. Conviene señalar que no había socorristas ni personal vigilando, así que hay que mantener siempre a la vista a los niños. El hecho de que cada zona tuviera un dispensador de agua y aseos era un detalle muy de agradecer, mucho más relajante que tener que convencer a los niños para volver a la habitación.

La pista de carreras interior es todo un éxito
La pista de carreras interior es todo un éxito Alex Filz

Nos turnábamos para disfrutar de la zona de spa solo para adultos y de unos masajes excelentes. Si vuestro hijo tiene más de 2 años, ni siquiera tendréis que organizaros por turnos, podéis dejarlo todo el día en el club infantil, incluso les dan de comer para que los padres puedan disfrutar de una comida en paz.

Si os apetece salir medio día o un día completo, el folleto que os entregan al hacer el registro incluye información detallada sobre la zona. Tomamos prestadas bicicletas eléctricas y dimos un agradable paseo entre los cercanos manzanares, producto por el que es famoso el Tirol del Sur, subiendo y bajando suaves colinas. A Santiago le encantó ir en su sillita trasera y nosotros nos sentimos seguros y cómodos, la zona es tranquila y con muy poco tráfico.

El equipo de cocina de Das Mühlwald utiliza los mejores productos de la región para crear deliciosas delicias
El equipo de cocina de Das Mühlwald utiliza los mejores productos de la región para crear deliciosas delicias Alex Filz

El restaurante, más relajado de lo que imaginaba

Me imaginaba que el restaurante sería ruidoso y caótico, pero aparte de los platos rotos y la comida aplastada, las comidas resultaron bastante serenas. Cada familia tiene la misma mesa en cada comida, con una trona y un babero ya preparados.

El desayuno y la comida son tipo bufé, con muchas opciones saludables, incluida una máquina de zumos para preparar tus propios batidos, y otras más indulgentes. Me encantó el pan y los pretzels alemanes caseros, servidos todavía calientes del horno. El bufé de postres de media tarde fue uno de los grandes momentos. Un plato de dulces junto a la piscina era perfecto para recargar las pilas de Santiago y darnos el chute de azúcar que necesitábamos para aguantar hasta la cena.

La cena empieza con un bufé de ensaladas para todos y luego los niños pueden pasar a la pasta, los nuggets de pollo y, por supuesto, el helado. Los adultos elegimos entrante, plato principal y postre de un menú que nos entregan durante el desayuno. Nos sirvieron una deliciosa variedad de platos alemanes e italianos, con buenas opciones tanto vegetarianas como de carne.

Negocio familiar y pensado para familias

Das Mühlwald pertenece y está gestionado por la familia Tauber, muy presente en el día a día. Sus tres hijos se veían a menudo correteando por allí y la madre, Sara, llegó incluso a atenderme una noche en el bar. Sabiendo que detrás del hotel hay padres que saben de qué va esto, se entiende por qué Das Mühlwald facilita tanto la vida a las familias.

Tener un niño que no duerme puede conducir al caos más delirante, pero también es, obviamente, agotador. Estar rodeados de otros padres hechos polvo, en una misión compartida de mantener a sus hijos contentos, seguros y entretenidos, crea un gran sentido de compañerismo y empatía.

La pregunta del millón, ¿durmió Santiago del tirón? Por desgracia, no. Pasar de tres horas a 12 en un solo fin de semana habría sido pedir demasiado. Aun así, celebramos las pequeñas victorias de acostarle sin complicaciones, porque estaba agotado, y de tener menos sesiones de baile nocturno en solitario.

Ruth Wright y su familia fueron invitadas de Das Mühlwald (fuente en inglés). Las habitaciones con pensión completa y servicio de guardería infantil parten de 150€ por adulto, con descuentos de 30-80 % para los niños en función de su edad.

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