Un nuevo enlace ferroviario entre Praga y Copenhague, con paradas en la capital alemana, Dresde y Hamburgo, recupera una forma sencilla de viajar y sin volar entre algunas de las ciudades más populares de Europa, justo a tiempo para las escapadas de verano.
Los viajes en tren por Europa reciben un nuevo impulso. El viernes 1 de mayo se ha inaugurado una nueva ruta directa que conecta Praga con Hamburgo y Berlín y continúa hasta Copenhague, uniendo tres países en un único trayecto sin transbordos. Es la primera vez en más de una década que estas ciudades están conectadas directamente por tren.
Ferrocarriles Checos (ČD), el principal operador ferroviario de la República Checa, ha puesto en marcha dos servicios diarios de ida y vuelta entre la estación central de Praga, Hlavní Nádraží, y Hamburgo, en Alemania. Uno de estos dos servicios continuará después hasta la capital danesa, Copenhague.
Ambos trenes realizarán paradas en las ciudades alemanas de Dresde y Berlín, lo que los convierte en una opción ideal tanto para turistas como para viajeros de negocios. Los trenes saldrán durante todo el año a las 6:30 y a las 10:30, y en la temporada de verano se añadirá una salida adicional a las 16:30, ideal para que los turistas la aprovechen.
La nueva ruta, operada conjuntamente por ČD, Deutsche Bahn (DB) y la danesa Danske Statsbaner (DSB), ha podido inaugurarse gracias a la finalización de las obras de renovación en la línea entre Berlín y Hamburgo.
Un viaje cómodo y sorprendentemente rápido
Pese a los cientos de kilómetros que separan los destinos, el trayecto en tren es más rápido de lo que cabría esperar. El viaje directo entre Praga y Hamburgo dura seis horas y 41 minutos, mientras que el recorrido entre la República Checa y Copenhague lleva algo más de 13 horas, gracias a trenes que pueden alcanzar velocidades de hasta 230 km/h.
Hasta 555 pasajeros podrán viajar en los nuevos trenes ComfortJet de ČD, que ofrecen una amplia gama de servicios, entre ellos restaurante a bordo, wifi, espacio para bicicletas y un cine infantil. Estos trenes de alta velocidad cuentan además con elevadores para sillas de ruedas y con ventanas radiotransparentes, lo que mejora la conectividad y la recepción móvil para los pasajeros.
La nueva conexión entre Praga y Copenhague figura entre los primeros diez proyectos piloto de la Comisión Europea en ponerse en marcha. El objetivo es promover nuevas rutas ferroviarias transfronterizas, mejorar la movilidad internacional y abordar los problemas del ferrocarril de larga distancia, desde los cuellos de botella de la infraestructura hasta las barreras de mercado.
Un continente más conectado
Cuando se anunció el nuevo enlace el año pasado, el responsable de DB para el transporte de pasajeros de larga distancia destacó sus ventajas. "El ferrocarril está acercando cada vez más a Europa", afirma Michael Peterson. "Los trayectos de más de cuatro horas son muy demandados por nuestros pasajeros en los servicios internacionales de larga distancia, y estamos ofreciendo servicios adicionales atractivos para responder al creciente interés".
Apostolos Tzitzikostas, comisario europeo de transporte y turismo sostenibles, también elogió la ruta entre Praga y Copenhague, que calificó como "un sólido ejemplo de avance" hacia una Europa más conectada y más verde.
La nueva conexión llega poco después de la recientemente inaugurada ruta entre Berlín y París de DB y la francesa SNCF, y en diciembre se sumará un itinerario Múnich-Milán-Roma. Los billetes para la ruta Praga-Hamburgo-Copenhague están disponibles en las taquillas internacionales de ČD, DB y DSB, así como a través de la tienda electrónica de las compañías y de la aplicación móvil Můj vlak.