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Comandos, cámaras inutilizadas y balas: ¿Cómo fue asesinado Saif Gadafi y qué revelaron los médicos?

El 25 de febrero de 2011, se ve a Saif al-Islam Gadafi hablando con los medios de comunicación en una rueda de prensa en un hotel de la capital libia, Trípoli. (Foto: AP/Ben Curtis, archivo)
El 25 de febrero de 2011, se ve a Saif al-Islam Gadafi hablando con los medios de comunicación en una rueda de prensa en un hotel de la capital libia, Trípoli. (Foto: AP/Ben Curtis, archivo) Derechos de autor  AP Photo
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Por Euronews
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Según el abogado de Saif Islam, Marcel Sicaldi, su cliente fue asesinado en el interior de su domicilio, en la ciudad de Zintan, por un "comando de cuatro hombres", y señaló que hacía unos diez días que le habían informado de que se temía por su seguridad.

El equipo político de Saif Gadafi, hijo del exdirigente libio Muamar Gadafi, reveló que éste fue asesinado en una operación armada que tuvo como objetivo el interior de su domicilio en la ciudad de Zintan, a unos 200 kilómetros al suroeste de la capital, Trípoli.

Abdullah Osman Gadafi, primo de Saif y miembro de su equipo político, describió la operación como "un crimen organizado que condujo al asesinato de Saif en el interior de su residencia".

En detalle, el comunicado emitido por el equipo político afirmaba que cuatro hombres armados no identificados irrumpieron en la residencia de Saif, desactivando primero las cámaras de vigilancia, antes de que Saif se enfrentara a ellos en un enfrentamiento directo que acabó con su muerte.

El abogado francés de Saif, Marcel Secaldi, confirmó que su cliente había sido asesinado por un "comando de cuatro hombres", y señaló que hacía unos diez días había recibido advertencias sobre posibles amenazas a la seguridad de su cliente.

Moussa Ibrahim, exportavoz del régimen de Gadafi, describió la operación como un "acto traicionero", y confirmó que había hablado con Saif dos días antes de que fuera asesinado. Ibrahim afirmó que Saif "buscaba una Libia unificada, soberana y segura para todos sus habitantes", y describió su asesinato como "un asesinato de la esperanza y el futuro".

Negación oficial de toda relación con el incidente

La Brigada de Combate 444, afiliada al Ministerio de Defensa del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), con sede en Trípoli, negó cualquier relación con el asesinato de Saif al Islam Gadafi.

En un comunicado oficial, la brigada confirmó que no estuvo implicada en ningún enfrentamiento en Zintan ni en el incidente que condujo a su muerte, subrayando que no se emitieron instrucciones oficiales para perseguirlo y que este asunto queda fuera de sus funciones de seguridad o militares, así como la ausencia de despliegue sobre el terreno en la ciudad o sus alrededores.

En el marco de las investigaciones, la Fiscalía libia anunció que investigadores y médicos forenses examinaron el cadáver de Saif, confirmando que la muerte fue causada por heridas de bala. La Fiscalía prosigue sus investigaciones para identificar a los sospechosos y tomar las medidas legales necesarias para abrir una causa penal.

No ha habido declaraciones oficiales de las autoridades gubernamentales o judiciales del este o el sur de Libia sobre las circunstancias de su asesinato. Un periodista cercano a Saif, Mustafa Kadarboh, acusó posteriormente a una milicia militar afiliada a Saddam Haftar, hijo del mariscal de campo Khalifa Haftar, conocida como Fuerza de Élite, de estar detrás del atentado que acabó con la vida de Saif al Islam.

¿Qué repercusiones tendrá su muerte en la escena política?

Los analistas políticos creen que el asesinato de Saif Gadafi no cambiará radicalmente el equilibrio de poder militar o político en Libia, pero representa un grave acontecimiento que aumenta el estado de fragilidad e incertidumbre que domina la escena general.

Los observadores señalan que Saif, a pesar de su limitada influencia práctica, era una carta simbólica en cualquier posible debate sobre un acuerdo político global, especialmente entre los grupos tribales y sociales que lo ven como una prolongación de la era anterior a 2011.

Su ausencia cierra una de las vías teóricas para la reordenación del poder, aumenta el clima de exclusión política y ahonda la crisis de confianza entre las partes en conflicto, entre advertencias de que su asesinato podría abrir la puerta a tensiones o represalias ante la proliferación de armas y la debilidad de las instituciones estatales.

Del heredero potencial al asesinato

Nacido en 1972, Saif Gadafi se erigió en la década de 1990 en pieza clave del régimen libio. Gestionó destacados expedientes internacionales, como el caso Lockerbie y el programa nuclear, y presentó un proyecto de reforma titulado "Libia del mañana".

Tras la revolución de 2011, fue detenido en Zintan y condenado a muerte en rebeldía, antes de ser liberado en 2017 en virtud de una ley de amnistía general. Permaneció escondido durante años por miedo a ser asesinado, antes de reaparecer en 2021 vistiendo la jabba y el turbante libios.

En aquel momento, se especuló con que apostaba por la nostalgia de los libios por la relativa estabilidad de la que gozaba el país antes del levantamiento de 2011 respaldado por la OTAN que derrocó a su padre y desembocó en años de caos y violencia.

En una entrevista con el 'New York Times' en 2021, Saif habló de su estrategia política, diciendo: "He estado alejado del pueblo libio durante diez años. Hay que volver despacio, lentamente. Tienes que influir un poco en sus mentes".

Saif Gadafi, de 53 años, fue considerado durante mucho tiempo un posible sucesor de su padre antes de la caída del régimen en 2011. Durante la revolución, dijo a Reuters: "Estamos luchando aquí en Libia y moriremos aquí", dijo a Reuters, advirtiendo de "ríos de sangre" y haciendo hincapié en que el régimen lucharía hasta el último hombre, mujer y bala.

Desde 2011, Libia ha sido testigo de una serie de diálogos políticos e iniciativas internacionales y regionales destinadas a tender puentes entre las divididas instituciones y calmar el conflicto entre las partes libias.

Sin embargo, el país sigue dividido entre dos parlamentos y dos gobiernos: el Parlamento y Gobierno de Unidad Nacional, reconocido internacionalmente, dirigido por el primer ministro Abdelhamid Dbeiba y con sede en Trípoli, en el oeste de Libia, y otro Gobierno y Parlamento en el este, bajo el control del mariscal de campo Jalifa Haftar y dirigido por el presidente del Parlamento, Águila Saleh, todo ello mientras las milicias armadas compiten por la influencia y el control de la riqueza y la tierra.

En una entrevista anterior con 'Euronews', el periodista libio Mohammed Shahat afirmó que las milicias armadas se han convertido en un elemento estructural de la escena política libia desde 2011, señalando que la ausencia de una autoridad central fuerte y de una seguridad unificada ha permitido a estos grupos controlar la tierra y la toma de decisiones públicas.

El periodista añadió que estas milicias utilizan las armas como medio de presión política para imponer nuevas condiciones a las instituciones, lo que hace que cualquier acuerdo oficial sea frágil y se derrumbe rápidamente porque no refleja el equilibrio real de poder sobre el terreno.

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