Los robots patrullan, indican el camino, reparten suministros e incluso se encargan del entretenimiento para quienes se encuentran en la zona.
China ha inaugurado en un parque público su primera estación de servicios de voluntariado gestionada por robots, en un momento en que cada vez más ciudades buscan cómo integrar la robótica en la vida urbana cotidiana.
La estación comenzó a funcionar la semana pasada en Shenzhen, donde voluntarios robóticos se han desplegado por todo el parque Qianhaishi para ayudar a los visitantes, patrullar la zona y ofrecer entretenimiento.
Imágenes difundidas por 'CNS' muestran a las máquinas situadas en un punto de atención, interactuando con los visitantes y repartiendo artículos como bebidas y repelente de insectos, mientras otras patrullan el parque y algunas incluso se arrancan a bailar.
"Las funciones principales del robot Oli son ofrecer información general y visitas guiadas a los visitantes, además de interactuar con ellos y realizar actuaciones de entretenimiento", explicó Cheng Peng, voluntario en el puesto de asistencia del parque Qianhaishi.
"El robot de Xingchen General Robot Co está diseñado principalmente para patrullar el parque y ofrecer recordatorios de seguridad y de comportamiento cívico. También puede responder a las preguntas que los visitantes le planteen sobre el parque durante el recorrido", añadió.
Según el responsable del proyecto, la iniciativa pretende ir más allá de una simple novedad para entretener al público. Al situar robots en un entorno público real, este puesto ayuda a los desarrolladores a perfeccionar la forma en que las máquinas interactúan con las personas en escenarios dinámicos y reales.
El proyecto también busca ampliar las aplicaciones prácticas de la robótica en situaciones cotidianas y permitir a los investigadores comprobar cómo podría utilizarse más ampliamente este tipo de sistemas en los servicios públicos del futuro.