Según Forbes, Reinhold Würth es uno de los alemanes más ricos del mundo, con una fortuna de más de 35.000 millones de euros. El Grupo Würth tiene 86.000 empleados en todo el mundo y genera miles de millones en ventas. El empresario explica su fórmula para que Alemania vuelva a tener éxito.
Reinhold Würth describe el periodo de 1945 a 2026 como los 80 años dorados de Alemania, sin guerras, con una prosperidad creciente cada año y una democracia que funciona.
"Mi desarrollo profesional y mi carrera también pueden compararse con el desarrollo de la República Federal de Alemania. Mi padre Adolf pudo fundar la empresa Würth en Künzelsau pocos días después del final de la Segunda Guerra Mundial (...). Me incorporé a esta empresa de dos hombres como aprendiz en 1949 y tuve que seguir dirigiéndola siendo un joven de 19 años tras la repentina muerte de mi padre en 1954, lo que supuso un gran éxito".
Se acabaron los años dorados de Alemania
Hoy, el Grupo Würth tiene unos 86.000 empleados, generó unas ventas anuales por valor de unos 20.700 millones de euros en 2025 y ha crecido una media del 19,3% anual desde su fundación.
Para el empresario, sin embargo, el cambio de milenio marcó un cambio de mentalidad en Alemania. Como casi todo el mundo ha conseguido un medio de vida seguro y un cierto nivel de prosperidad, el interés de los trabajadores por seguir avanzando en su carrera profesional ha disminuido. Los alemanes han centrado su atención en la familia y en preparar un futuro lo menos estresante posible para sus hijos.
En una reciente tribuna publicada en 'Euronews', Würth lamenta: "Esto ha llevado a la reorientación de toda una generación desde el estresante proceso de construir su propia estrategia de supervivencia hacia una vida segura y cómoda (...) ¿Preocupados por la guerra? Nada. ¿Estrés en el trabajo? Nada. ¿Un viaje alrededor del mundo pagado por sus padres tras completar su educación? Pues sí".
El sistema inmunitario alemán ya no está entrenado
Su conclusión: a los hijos y nietos de la generación del 'baby boom' les encanta la comodidad y, en la vida laboral, el viernes por la tarde ya forma parte del fin de semana, mientras que antes empezaba el sábado por la tarde
La empresa de Würth tiene presencia en 80 países, con más de 2.800 sucursales. El "rey de los tornillos" afirma que en 2026 el sistema inmunitario de Alemania ya no estará entrenado y habrá que revitalizarlo con un "esfuerzo sin fin". Las empresas ya no son competitivas debido a las "excesivas exigencias salariales de los sindicatos".
El análisis de Würth es drástico: los costes de producción por unidad en otros países de la UE "son hasta un 50% más baratos" que en Alemania. "Esto significa que los productos fabricados en Alemania ya no son competitivos en el mercado mundial, y los empleados de las plantas de producción que han cerrado en Alemania están perdiendo sus puestos de trabajo. La desindustrialización de Alemania es una espiral hacia el sótano".
Electrónica, TI e IA como oportunidad
Reinhold Würth, que ha convertido al Grupo Würth en líder mundial del mercado de materiales de montaje y fijación para el comercio y la industria, ve una oportunidad sobre todo en los campos de la electrónica, la informática y la inteligencia artificial. Alemania, sostuvo el empresario, debería competir con los gigantes estadounidenses Google y Apple, crear sus propias nubes nacionales y, sobre todo, "innovar en el campo de la inteligencia artificial".
Se necesita unidad y sentido de la unión
La leyenda empresarial también apela a los alemanes a permanecer unidos. La reunificación es el modelo a seguir. "Millones de personas se emocionaron hasta las lágrimas entonces", dice Würth, "fue un momento culminante en la historia de la República Federal de Alemania".
Ante la amenaza de una guerra mundial, los alemanes necesitan "unidad, unidad, sentido de la unidad y no huelgas para conseguir pensiones de empresa más altas tras la jubilación".
Reinhold Würth, es presidente honorario del Consejo de Supervisión de los Trusts Familiares del Grupo Würth. El Grupo Würth, con sede en Künzelsau, es líder mundial en el comercio de materiales de montaje y fijación para el comercio y la industria. En enero de 2026, Forbes estimó su fortuna en más de 35.000 millones de euros.