Los embajadores de la UE debatirán esta semana sanciones contra diez protegidos por Orbán y la 'flota fantasma' rusa. El objetivo es aprobar la medida antes del 15 de julio
El nuevo Gobierno húngaro ha mostrado su disposición a permitir que la Unión Europea sancione al patriarca Kirill, jefe de la Iglesia ortodoxa rusa, y a otras personas a las que el ex primer ministro Viktor Orbán había protegido, según ha podido confirmar 'Euronews'.
El paso podría abrir la puerta a que una de las figuras religiosas más influyentes de Rusia sea incorporada a la lista negra del bloque. Según señalan algunos responsables europeos, ya estaría poniéndose en marcha "un pequeño" paquete de sanciones.
La UE intentó por primera vez incluir a Kirill en la lista negra en 2022, acusándole de apoyar la invasión a gran escala de Ucrania y de difundir propaganda. Pero Hungría, bajo el mando de Orbán, bloqueó la medida alegando que se trataba de una cuestión de libertad religiosa.
Bruselas confía en que el sucesor de Orbán, Péter Magyar, permita ahora la decisión. Magyar quiere marcar distancias con el uso del veto que caracterizó a Orbán. "Las sanciones que pondrían en peligro la estabilidad económica de Hungría son absolutamente inaceptables", afirmó Márton Hajdu, estrecho aliado de Magyar y presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento húngaro, en declaraciones a 'Euronews'.
"El anterior Gobierno utilizó el poder del Estado húngaro para cerrar acuerdos privados, espero que el nuevo Gobierno no bloquee los esfuerzos conjuntos de la UE para aumentar la presión sobre Rusia y poner fin a esta guerra", sentenció.
Otros ciudadanos rusos fueron inicialmente incluidos en la lista de sanciones, pero posteriormente se retiraron a insistencia de Orbán, en particular el ministro de Deportes Mikhail Degtyaryov y el oligarca Viatcheslav Kantor. Ahora podrían volver a estar sobre la mesa. "Revisar nombres no es algo inusual", señaló a 'Euronews' una fuente diplomática de la UE.
Las sanciones requieren unanimidad y la lista de nombres propuestos puede cambiar a medida que avanzan las negociaciones. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, que también ha utilizado su veto para librar a algunos ciudadanos rusos, no estaba en el cargo cuando la UE intentó incluir a Kirill en la lista negra en 2022.
La flota en la sombra, bajo la lupa
Además, la propuesta en preparación pretende señalar a un puñado de buques de la 'flota en la sombra' que Rusia utiliza para esquivar las restricciones occidentales a la venta de petróleo.
Esa 'flota fantasma' ha sido acusada de navegar con banderas falsas y seguros deficientes, de participar en actos de sabotaje, y de amenazar el medioambiente. En los últimos meses varios países, como Francia, Suecia y Polonia, han abordado buques sospechosos, en un intento de mayor determinación para atajar estas prácticas de elusión.
La alta representante Kaja Kallas ha instado a la UE a actuar con mayor rapidez contra la 'flota en la sombra', sin esperar a un paquete de sanciones completo. "También hemos adoptado el enfoque de trabajar las sanciones contra la 'flota en la sombra' de forma continua, de modo que no estamos preparando grandes paquetes, sino que en cuanto sabemos de los buques, los incorporamos", afirmó el mes pasado.
Como resultado, la UE empezará a apuntar de forma progresiva a estos buques y a determinadas personas, una novedad en la forma de trabajar del bloque. Está previsto que los embajadores mantengan el viernes un primer debate sobre la propuesta, con el objetivo de adoptarla en el Consejo de Asuntos Exteriores el 15 de junio.
Se espera que el paquete número 21 de sanciones económicas se presente en junio, con la aspiración de lograr la aprobación definitiva antes del 15 de julio. Aprovechando el impulso tras la era Orbán, la UE también estudia cambiar el periodo de renovación de las sanciones de seis meses a un año, algo a lo que el primer ministro húngaro se oponía con vehemencia para mantener su capacidad de veto.