La industria turística de Cuba se ha visto gravemente afectada por las sanciones de Estados Unidos y la falta de combustible, con casi tres cuartas partes de los hoteles de la isla cerrados.
El sector turístico de Cuba ha quedado en una situación de "casi paralización total" debido a las sanciones de Estados Unidos y a la escasez de combustible, afirmó el primer ministro Manuel Marrero, con casi tres cuartas partes de los hoteles actualmente cerrados.
Al detallar por primera vez la magnitud de la crisis del turismo, Marrero señaló que siete cadenas internacionales, responsables de aproximadamente la mitad de todas las habitaciones hoteleras, han abandonado ya la isla.
El turismo había sido la segunda mayor fuente de ingresos de divisas de Cuba y daba empleo a más de 300.000 personas antes de que la crisis se agravara este año.
Hoy, las calles de La Habana Vieja, antaño abarrotadas de turistas en busca de sol, salsa y cócteles agitados, están casi desiertas. Alrededor del 73% de los hoteles han cerrado, explicó Marrero, y unos 25.000 trabajadores han quedado "en una situación de vulnerabilidad".
Tras el anuncio realizado por La Habana en febrero sobre la escasez de combustible para la aviación, aerolíneas canadienses, rusas y europeas suspendieron sus vuelos a la isla.
Los problemas del sector se aceleraron después de que Washington impusiera en mayo sanciones al conglomerado militar GAESA, lo que llevó a varios operadores internacionales a poner fin a sus acuerdos de gestión hotelera para evitar las penalizaciones de Estados Unidos.
El descenso del turismo en 2026 ha sido "grave", señaló el medio CiberCuba. Entre enero y junio de 2026, Cuba recibió únicamente 360.000 visitantes internacionales, un 58% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Esta caída se suma a un 2025 "ya catastrófico" para el sector turístico cubano. El año pasado la isla recibió 1,81 millones de turistas internacionales, "la peor cifra desde 2002 y muy por debajo del objetivo oficial de 2,6 millones".
Grupos hoteleros abandonan la isla tras tres décadas de presencia
Siete cadenas hoteleras internacionales han cesado ya sus operaciones en la isla, lo que representa el 46% de las habitaciones gestionadas bajo ese modelo.
Aunque los grupos españoles Meliá e Iberostar siguieron operando hoteles en asociación con el Ministerio de Turismo de Cuba, Washington amplió sus sanciones en julio.
Meliá Hotels International informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de que dejará de operar sus 34 hoteles en la isla el 24 de julio, mientras que Iberostar y Barceló confirmaron que ya no gestionan hoteles en el país.
La decisión culmina un proceso de retirada iniciado el pasado junio y pone fin a más de tres décadas de protagonismo de las principales compañías españolas en el sector turístico cubano, uno de los pilares de la economía de la isla.
Meliá explicó que la decisión responde a las dificultades operativas, jurídicas, económicas y financieras que afectan de forma persistente a Cuba.